- La Policía presume vínculos con ajustes de cuentas y disputas entre organizaciones criminales brasileñas. La población exige resultados en las investigaciones
Santa Cruz, Kollasuyo Digital
El municipio de San Ignacio de Velasco, ubicado en la frontera con Brasil, atraviesa uno de sus periodos más críticos en materia de seguridad. Desde enero de 2026, al menos cuatro hechos de sangre generaron alarma entre la población, con víctimas bolivianas y brasileñas.
De acuerdo con informes preliminares, varios de estos casos presentarían indicios de estar relacionados con el narcotráfico, ajustes de cuentas y disputas entre organizaciones criminales brasileñas, como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho.
Pese a la gravedad de los hechos, hasta la fecha no se reportaron responsables identificados ni sentencias por estos crímenes, situación que incrementó la preocupación de los habitantes por el avance del crimen organizado en esta zona fronteriza.
El trabajo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de San Ignacio de Velasco también se encuentra bajo cuestionamiento, debido a la falta de resultados concretos en las investigaciones y la identificación de los autores materiales.

Entre los casos registrados se encuentran:
23 de enero de 2026: Un ciudadano brasileño de 29 años fue encontrado sin vida en su domicilio con múltiples impactos de bala. La víctima fue identificada como Alexander Pacheco, presuntamente vinculado a una organización criminal brasileña.
11 de abril de 2026: Víctor Murillo de Almeida, de 19 años, fue asesinado cuando viajaba en un bus. Según las investigaciones preliminares, dos personas a bordo de una motocicleta interceptaron el vehículo y realizaron el ataque.
23 de abril de 2026: Un hombre fue hallado sin vida en una propiedad del Distrito 4 de San Ignacio de Velasco, con signos de violencia. El caso es investigado como un posible ajuste de cuentas.
12 de julio de 2026: Óscar Mauricio Gutiérrez Céspedes, de 36 años, y Sebastián Ibáñez Arroyo, de 26 años, fueron asesinados a balazos en el barrio San José Obrero. La Policía maneja como principal hipótesis un presunto ajuste de cuentas entre facciones criminales.
La situación también genera preocupación en otros municipios fronterizos, como San Matías, donde se registraron hechos similares relacionados presuntamente con actividades ilícitas.
Ante este escenario, la población exige mayor presencia policial, acciones de inteligencia y el esclarecimiento de los asesinatos para frenar la escalada de violencia que afecta a la región.
Benigno Castillo Pérez

