La Fiscalía Departamental de Potosí abrió una investigación por asesinato y trabaja junto a la Policía en la identificación de las personas que participaron en el ataque al módulo policial y en el posterior linchamiento
La Policía Boliviana confirmó el repliegue total de sus efectivos del municipio de Pocoata, en el norte de Potosí, luego del linchamiento de tres jóvenes acusados de robo de vehículo, quienes fueron sacados por la fuerza de celdas policiales por una multitud y posteriormente quemados vivos en el cementerio de la localidad.
El comandante regional del norte de Potosí, coronel Luis Alejandro Meneses, informó que tanto el personal policial como el Ministerio Público abandonaron la población tras los hechos de violencia, mientras las autoridades exigen garantías de seguridad para retomar sus funciones en la zona.
“Todos los activos en cuanto a infraestructura y vehículos fueron entregados al personal de la Alcaldía Municipal. Hemos retirado al personal policial del lugar. El Ministerio Público también se ha retirado”, señaló la autoridad.
La decisión fue asumida después de que cerca de 200 personas irrumpieran violentamente en las instalaciones policiales la noche del 28 de mayo. Según el reporte oficial, los comunarios rompieron candados, dañaron bienes estatales y forzaron las celdas para sacar a tres personas que permanecían aprehendidas por un presunto caso de robo de vehículo.
Las víctimas fueron identificadas por la Fiscalía como Félix C.P. (28), Eloy C.C. (24) y Riner M.F. (22). Los tres habían sido interceptados por efectivos policiales cuando se encontraban a bordo de un vehículo cuya propiedad no pudieron justificar.
Meneses explicó que inicialmente los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público en dependencias policiales de Pocoata. Sin embargo, la población ya había sido alertada sobre el caso y comenzó una vigilia alrededor del módulo policial.
“Alrededor de la medianoche ingresaron por la fuerza, violentando candados e incluso trepando por las paredes. Rompieron las celdas policiales y se llevaron a las tres personas”, relató.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar de los hechos, los detenidos fueron trasladados primero a la plaza principal de Pocoata, donde permanecieron amarrados a un mástil. Posteriormente, tras la llegada del propietario del vehículo robado y de autoridades originarias de la comunidad de Chirocasa, la situación se tornó aún más tensa.
“En vez de calmar los ánimos, se exaltó más a las personas del lugar”, afirmó el jefe policial.
Horas después, los tres jóvenes fueron llevados hasta el Cementerio General de Pocoata. Allí fueron atados a árboles, rociados con combustible y quemados vivos. Sus cuerpos fueron encontrados al día siguiente durante labores de patrullaje y rastrillaje realizadas por efectivos policiales.
El comandante regional reveló que la Policía había movilizado un contingente de refuerzo para evitar el desenlace fatal, pero los bloqueos instalados en la región impidieron que los efectivos llegaran oportunamente al municipio.
“Mandamos un contingente de 30 policías para brindar apoyo. Sin embargo, por los bloqueos no hemos podido pasar. Había amenazas incluso de dinamitar los cerros si se intentaba avanzar”, sostuvo.
La autoridad explicó que durante toda la noche se realizaron gestiones con la Defensoría del Pueblo y autoridades locales para habilitar el paso de los uniformados, aunque los intentos resultaron infructuosos.
Las imágenes del linchamiento, que comenzaron a circular en redes sociales, provocaron indignación a nivel nacional por la extrema violencia empleada contra los tres acusados. Meneses reconoció que no es la primera vez que se registran hechos similares en la región.
“En el norte de Potosí hemos tenido casos en los que comunarios han arrebatado personas de la custodia policial y se han registrado saldos fatales”, indicó.
Mientras tanto, la Fiscalía Departamental de Potosí abrió una investigación por asesinato y trabaja junto a la Policía en la identificación de las personas que participaron en el ataque al módulo policial y en el posterior linchamiento.
Según Meneses, el retorno de la Policía a Pocoata dependerá de que las autoridades originarias y la población otorguen garantías para el ejercicio de las funciones estatales y el cumplimiento de la ley.
“Nos vamos a reunir con las autoridades originarias y con la población. Cualquier situación en adelante debe darse con garantías de que se respetará la jurisdicción y competencia de la Policía Boliviana, del Ministerio Público y de la justicia penal”, agregó.
Fuente: El Deber

