- La víctima falleció desangrada tras recibir una herida con arma punzocortante
Potosí, Kollasuyo Digital
La Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) confirmó el tercer feminicidio registrado en el departamento de Potosí en lo que va de 2026. La víctima es Mary Mayo, de 37 años, quien falleció desangrada tras recibir una herida con arma punzocortante, presuntamente infligida por su concubino, Marcos Chanini, de 32 años, ahora aprehendido y bajo investigación por el delito de feminicidio.
El hecho ocurrió en un domicilio de la calle Esperanza, en la zona Villa Méndez, donde la pareja habría estado consumiendo bebidas alcohólicas. De acuerdo con el informe del director departamental de la Felcv, coronel Gilmar Valencia, una discusión derivó en un violento ataque y las primeras investigaciones apuntan a que el excesivo consumo de alcohol, sumado a un episodio de celos, habría desencadenado el crimen.
La autopsia médico-legal estableció que la mujer murió a consecuencia de un shock hipovolémico provocado por una profunda herida con arma punzocortante en el muslo, lesión que comprometió una arteria principal y ocasionó un desangramiento fatal.
Tras la agresión, el sospechoso huyó del lugar. Sin embargo, horas más tarde fue localizado y capturado por efectivos policiales en un local denominado “La Choca”, donde, según el reporte oficial, continuaba consumiendo bebidas alcohólicas. El Ministerio Público prepara la imputación formal por el delito de feminicidio, que en Bolivia es sancionado con 30 años de prisión sin derecho a indulto.
Un drama que no terminó con el crimen
La muerte de Mary dejó en la desolación a una familia de escasos recursos que ahora enfrenta otra tragedia: no cuenta con dinero para darle una sepultura digna.
Gregorio Mayo, de 71 años y padre de la víctima, contó entre lágrimas que Mary era la mayor de sus cinco hijos y que jamás imaginó despedirla en circunstancias tan crueles. Con la voz quebrada y las manos temblorosas, pidió el apoyo solidario de la población para poder comprar un ataúd y cubrir los gastos del sepelio.
Mientras la investigación avanza, los familiares comenzaron a reconstruir los últimos meses de vida de Mary, revelando un presunto historial de violencia, control y maltrato que ahora deberá ser investigado por las autoridades.
Según el relato de sus padres, hace aproximadamente tres meses la mujer decidió abandonar el hogar familiar para convivir con Marcos Chanini, dejando a su única hija, de 15 años, al cuidado de sus abuelos.
Desde entonces, aseguran que su vida cambió radicalmente. La familia sostiene que el ahora investigado la inducía al consumo constante de bebidas alcohólicas y que, durante esos episodios, presuntamente la golpeaba. Afirman que Mary apenas visitaba ocasionalmente la casa de sus padres y que utilizaba un barbijo para ocultar lesiones en el rostro, mientras que los hematomas alrededor de los ojos evidenciaban, según sus allegados, las agresiones físicas que sufría.
Ese presunto ciclo de violencia terminó de la forma más trágica cuando recibió la puñalada que acabó con su vida.
La madre de la víctima, Vicenta Mamani, relató entre sollozos, en idioma quechua, que se enteró del hecho por los vecinos, quienes llegaron hasta su vivienda para advertirle que su hija se encontraba gravemente herida.
Denuncian aislamiento y control
Una de las hermanas menores de Mary reveló otro antecedente que ahora forma parte de la investigación. Según su declaración, el sospechoso mantenía a la víctima prácticamente encerrada en la vivienda, bajo llave y sin permitirle salir. La familia asegura que el hombre era extremadamente celoso, controlador y violento.
A estas declaraciones se suma el testimonio de la hija de Mary, una adolescente de 15 años, quien aseguró a Radio Kollasuyo que también habría sido víctima del comportamiento del ahora investigado.
La menor afirmó que el hombre la acosaba constantemente y que incluso llegó a proponerle que se fuera a vivir con él. Asimismo, relató que el sospechoso sentía celos de la relación entre madre e hija, un elemento que ahora deberá ser valorado dentro de la investigación penal.
Las afirmaciones realizadas por los familiares constituyen parte de los antecedentes del caso y deberán ser corroboradas por el Ministerio Público y la Policía durante el proceso investigativo.
Con este hecho, Potosí registra tres feminicidios en lo que va de 2026, una cifra que vuelve a encender las alarmas sobre la persistencia de la violencia extrema contra las mujeres y deja, además, a una familia que no solo llora la pérdida de un ser querido, sino que también clama por ayuda para darle el último adiós.
Marbin Valda Angulo

