Mientras unos planteles están en receso forzoso y otros entrenando, la mayoría de los clubes de la División Profesional junto a su afición esperan el pronunciamiento de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) para la reanudación del Campeonato, ahora que la aplicación del Estado de Excepción ha disminuido la cantidad de puntos de bloqueo.
Con tres semanas de la realización del último partido oficial, los clubes siguen cargando la crisis económica por la falta de cotejos y la preocupación aumenta, porque en estos días, las instituciones han cumplido con el compromiso con sus jugadores, sin recibir recaudaciones por la venta de entradas.
Cada club está viviendo una realidad distinta frente a este conflicto social. Algunos han optado por dar licencia a sus futbolistas otros siguen trabajando, bajo un ambiente de incertidumbre y esto comienza a causar molestia entre los dirigentes.
Esta semana será decisiva para conocer la fecha de regreso a la competencia oficial. Hay presidentes de clubes que están de acuerdo con regresar cuanto antes, pese a la disputa de la Copa Mundial, como ocurre en otros países, y otros dirigentes quieren retornar la segunda semana de julio.
En esta decisión, la palabra de la empresa encargada de la transmisión será determinante, porque desde que comenzó el conflicto social ha tenido problemas para desplazar sus equipos desde del eje troncal hacia las ciudades de Oruro, Potosí, Tarija, Sucre y Montero.
El número de puntos de bloqueo ha disminuido a 15, con el foco sobre Cochabamba y su conexión con La Paz, como la principal preocupación. Este lunes 22 de junio fue feriado prolongado en el país, que podría desinflar estos sectores en conflicto.
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