- El desabastecimiento golpea al autotransporte y al turismo, mientras gremiales evalúan un incremento en los productos de la canasta familiar
Potosí, Kollasuyo Digital
La ciudad de Uyuni cumple su tercer día consecutivo sin abastecimiento de gasolina en los surtidores locales, una situación crítica ocasionada por el paro movilizado de los choferes de cisternas afiliados a la Cámara Nacional de Transporte y la Cámara Boliviana de Transporte.
Kurt Martínez, representante del surtidor San Cristóbal en Uyuni, explicó que las medidas de presión surgen porque los transportistas de combustible exigen un reajuste urgente en las tarifas de los fletes. Tras la actualización del costo del diésel —que actualmente se comercializa en 17,95 bolivianos el litro—, los cisterneros aseguran que los fletes actuales resultan insostenibles para operar sus unidades. Martínez advirtió que la escasez está afectando severamente al autotransporte local y a los operadores turísticos, cuyos cronogramas de servicios se encuentran comprometidos.

Paralelamente, representantes de los sectores gremiales y comerciantes de los mercados de Uyuni convocaron a reuniones de emergencia para analizar las consecuencias del retiro de la subvención a los carburantes. Los dirigentes expresaron su preocupación ante el inminente encarecimiento del transporte de carga, lo que derivaría en un alza de precios en los productos de primera necesidad de la canasta familiar. De alcanzarse un acuerdo entre las cámaras de transporte y las autoridades nacionales en las próximas horas, el suministro de gasolina en Uyuni podría reestablecerse de manera progresiva.
Thamara Oliden

