- Comerciantes atribuyen la caída de ventas al encarecimiento del dólar y al mayor costo de la mercadería importada
Potosí, Kollasuyo Digital
La crisis económica que atraviesa el país está golpeando con fuerza a los comerciantes gremialistas de Potosí. Durante una visita realizada por Kollasuyo al mercado gremial se constató que más del 80 % de las casetas permanecen cerradas y que varios de sus pasajes se encuentran prácticamente desolados, sin compradores ni vendedores.
De acuerdo con dirigentes del sector, uno de los principales factores es el incremento del precio del dólar, situación que encarece directamente la importación de mercadería proveniente principalmente de Perú, además de Chile y China.
Adolfo Sausiri, dirigente del mercado gremial, explicó que los comerciantes deben ajustar constantemente sus costos debido a la variación del tipo de cambio, mientras que el bajo movimiento económico les impide trasladar completamente esos incrementos al consumidor.
“Un día vamos a comprar con un precio estimado y al día siguiente ya llega con otro precio. Generalmente todo está subiendo y los precios que suben ya no vuelven a bajar”, señaló.
Según los datos proporcionados por el sector, de aproximadamente 300 comerciantes afiliados al mercado gremial, solo alrededor de 200 continúan activos. El resto habría optado por dedicarse a otras actividades o abrir sus puestos únicamente en determinados horarios ante la escasa presencia de compradores.
Sausiri indicó que la falta de ventas y el encarecimiento de la mercadería están generando preocupación entre los comerciantes, quienes temen que la situación pueda agravarse si no mejora el movimiento económico.
El dirigente también ejemplificó el impacto de la devaluación del boliviano frente a otras monedas. Señaló que anteriormente un sol peruano podía adquirirse aproximadamente entre 1,40 y 1,50 bolivianos, mientras que actualmente el costo es considerablemente mayor, dificultando la compra de productos en el vecino país.
Los pasajes vacíos y las numerosas casetas cerradas reflejan una realidad que preocupa al sector gremialista, cuya actividad depende en gran medida de la importación y de la capacidad de compra de la población.
Edgar Guerrero Zuleta

