- Jhoselin, madre soltera de dos niños, necesita medicamentos de alto costo para continuar su tratamiento y permanecer junto a sus hijos.
Potosí, Kollasuyo Digital
A sus 29 años, Jhoselin Dimelza, una joven madre potosina, enfrenta uno de los momentos más difíciles de su vida. Su cuerpo está debilitado por una enfermedad agresiva, pero su voluntad de seguir adelante permanece firme, principalmente por sus dos hijos, de 12 y 5 años, quienes dependen completamente de ella.
Jhoselin es madre soltera. El padre de sus hijos no asumió responsabilidad por ellos y, desde entonces, ella ha tenido que convertirse en padre y madre para sus pequeños, buscando día a día los recursos necesarios para garantizarles el sustento.
Sin embargo, hoy su principal preocupación es su propia vida. Desde hace un tiempo comenzó a enfrentar una enfermedad que avanzó silenciosamente hasta comprometer severamente su organismo. Los estudios médicos confirmaron que padece un cáncer renal agresivo.
Jhoselin fue diagnosticada con carcinoma renal de células claras, en etapa III, enfermedad por la que fue sometida a una nefrectomía, cirugía mediante la cual se le retiró el riñón afectado. Posteriormente, los especialistas determinaron que debe continuar con un tratamiento de inmunoterapia.
El certificado médico, emitido el 7 de julio de 2026 por la doctora Paola Fuertes, especialista del Instituto de Oncología de Chuquisaca, señala que Jhoselin requiere tratamiento con inmunoterapia y mantenimiento a la brevedad posible.
De acuerdo con el informe médico, la joven presenta compromiso ganglionar y fue valorada por especialistas en oncología clínica. El documento establece que, debido a la evolución de la enfermedad, el tratamiento “no tiene una finalidad curativa”; sin embargo, el manejo médico puede contribuir a mejorar su calidad de vida y prolongar su supervivencia.
“Tengo cáncer renal que se expandió a los ganglios. Me operaron en la ciudad de Sucre y me mandaron a tratamiento de inmunoterapia, pero los medicamentos no los cubre el seguro del SUS porque son demasiado costosos”, relata Jhoselin.
El tratamiento indicado contempla inmunoterapia con Lenvatinib, vía oral (VO), y Pembrolizumab, vía endovenosa (EV), medicamentos de alto costo que, según explica la joven, no están siendo cubiertos por el Sistema Único de Salud (SUS).
Una lucha contra el tiempo
A la enfermedad se suma la difícil situación económica que atraviesa. Jhoselin vive en alquiler y, debido a los tratamientos médicos, tuvo que ausentarse temporalmente de Potosí y solicitar permiso en su trabajo eventual. Posteriormente, perdió su fuente laboral, aunque tras presentar sus certificados e informes médicos logró ser recontratada por tres meses.
Cada jornada representa para ella una lucha contra el cansancio, el dolor y la incertidumbre. Aun así, continúa pensando en sus hijos y en la posibilidad de permanecer a su lado el mayor tiempo posible.
“El tratamiento que me recetaron es solo para controlar la enfermedad, para que pueda vivir un poco más, ya que existe la posibilidad de que se haya expandido a otros lugares”, expresa con preocupación.
Su historia familiar también hace más dolorosa esta batalla. Jhoselin cuenta que su madre, Consuelo, también falleció a causa del cáncer.
Hoy, consciente de la gravedad de su enfermedad, Jhoselin solo pide un poco de ayuda. Pide una oportunidad para continuar con el tratamiento que le han indicado y ganar tiempo para seguir acompañando a sus hijos.
Un llamado a la solidaridad
Por ello, Jhoselin apela a la solidaridad de instituciones, organizaciones, autoridades, parlamentarios, concejales. Asambleístas, empresas mineras, familias y personas de buen corazón que puedan ayudarla económicamente a adquirir los medicamentos que necesita.
Cada aporte, por pequeño que parezca, puede convertirse en una ayuda fundamental para esta joven madre que enfrenta una enfermedad compleja y que, por encima de todo, desea seguir viviendo para sus hijos.
Jhoselin necesita apoyo para continuar su tratamiento y luchar por un poco más de tiempo junto a sus pequeños. Su historia es la de una madre que, pese al difícil pronóstico médico, se niega a rendirse y busca desesperadamente una oportunidad para seguir adelante.
Con las manos abiertas, se reciben los aportes solidarios durante la programación de Cambalache de Radio Kollasuyo.
Toda ayuda cuenta. Toda colaboración puede significar una oportunidad para Jhoselin y sus dos hijos.
Los esperamos. Que Dios se los pague y la virgencita de Urkupiña les ilumine.
Willy Alcocer Salas

