* Persisten las deficiencias en el parqueo, las boleterías y los accesos, además del incumplimiento del anunciado domo para espectáculos.
Potosí, Kollasuyo Digital
A menos de 11 días de la inauguración de la novena versión de la Feria Internacional de Potosí Bolivia (FEIPOBOL 2026), prevista del 6 al 15 de noviembre, el campo ferial Walter Zabala Ayllón presenta deficiencias que ponen en cuestionamiento los trabajos de mantenimiento y preparación del recinto ferial.
Durante un recorrido realizado por Kollasuyo Digital, se pudo advertir el estado descuidado de varios sectores, entre ellos el área de parqueo del frontis, que continúa cubierta de grava y tierra, sin contar con pavimento o asfalto que permita brindar mejores condiciones a los visitantes.
Otra de las observaciones es el deterioro de las boleterías, donde se evidencian vidrios rotos, una imagen que contrasta con la importancia de un evento internacional que busca recibir a visitantes y expositores del interior y exterior del país.
A estas deficiencias se suma una de las promesas pendientes desde hace varios años: la construcción de un domo para albergar espectáculos artísticos y musicales. Pese a los compromisos asumidos por anteriores autoridades, hasta la fecha no se concretó esta infraestructura, por lo que las actividades al aire libre continúan expuestas al viento, el frío y las lluvias.
Asimismo, la avenida de acceso que conecta con la zona de Cantumarca presenta un deterioro considerable, con promontorios de tierra y acumulación de basura, pese a ser una vía transitada, incluso, por vehículos de alto tonelaje y constituir uno de los accesos al recinto ferial.
Estas condiciones generan preocupación a pocos días de la apertura de la FEIPOBOL 2026 y plantean interrogantes sobre la planificación y el mantenimiento de los predios, considerando que el evento llega a su novena versión sin que se hayan resuelto varias de estas necesidades.
La Federación de Empresarios Privados de Potosí (FEPP), principal organizadora de la feria, tiene por delante el desafío de garantizar que el recinto reúna condiciones adecuadas para expositores, comerciantes y visitantes. La proximidad de la inauguración exige acciones concretas y no solamente compromisos.
Potosí merece una feria internacional a la altura de sus expectativas, con instalaciones seguras, accesos en buen estado y espacios adecuados para el desarrollo de actividades comerciales y espectáculos. A nueve versiones de su realización, las deficiencias observadas vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de una mejor organización y de soluciones definitivas a los problemas que persisten en el campo ferial.
Édgar Guerrero Zuleta

