- Amenazas y transbordos forzados marcaron el conflictivo viaje
Potosí, Kollasuyo Digital
Detrás del conflicto generado por el ingreso de Trans Copacabana a las rutas hacia Uyuni están los pasajeros que quedaron en medio de la disputa entre empresas y sectores del transporte. Algunos de ellos relataron momentos de tensión cuando el bus en el que viajaban desde Cochabamba fue interceptado antes de llegar a su destino.
De acuerdo con los testimonios recogidos, los viajeros tuvieron que abandonar la unidad y realizar un transbordo para poder continuar hacia Uyuni. Entre ellos se encontraban personas que llegaban por turismo, incluidos visitantes extranjeros.
“Nos han obligado a cambiar, nos han cambiado buses”, relató una de las pasajeras al cuestionar lo ocurrido y pedir la intervención de las autoridades.
Otra viajera aseguró que discutió con una de las personas que se encontraba en el lugar y que posteriormente recibieron advertencias para abandonar rápidamente el bus.
“Nos dijeron que si no nos apurábamos iban a venir más personas a tirar piedras. Entonces nos tuvimos que bajar”, manifestó.
Desde Trans Copacabana denunciaron además que el bus habría sido apedreado, que los conductores fueron presuntamente agredidos y que les habrían quitado sus teléfonos celulares. Estas acusaciones fueron rechazadas posteriormente por dirigentes del transporte de Uyuni.
“Fuimos emboscados, yo diría que esa es la palabra”, expresó otra de las personas afectadas, quien lamentó que el conflicto termine perjudicando la imagen turística de Uyuni.
Los transportistas movilizados ofrecieron una versión diferente. Aseguraron que no existieron agresiones durante los transbordos y sostuvieron que los pasajeros fueron trasladados a otros buses de manera cordial. También señalaron que su protesta estaba relacionada con observaciones a la autorización de las nuevas rutas de Trans Copacabana.
La controversia llegó hasta el sector de Río Salado, donde otra unidad fue impedida de continuar directamente hacia Uyuni y sus pasajeros tuvieron que ser trasladados a otro vehículo.
Más allá de las diferencias entre las empresas y organizaciones involucradas, los testimonios muestran que fueron los pasajeros quienes quedaron directamente expuestos a las consecuencias del conflicto, teniendo que interrumpir su viaje y cambiar de vehículo para finalmente llegar a Uyuni.
Thamara Oliden

