- Un joven fue encontrado junto a una adolescente de 16 años en un alojamiento de la ciudad, situación que motivó la intervención de la FELCV
Potosí, Kollasuyo Digital
El amor no siempre basta. Cuando una relación involucra a una persona menor de edad, la diferencia de edad deja de ser un simple detalle y puede convertir ese vínculo en un hecho prohibido por la ley. En Potosí, un presunto romance entre un joven de 22 años y una adolescente de 16 años terminó bajo investigación de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) por el presunto delito de estupro.
Es importante evitar decir que “por la diferencia de edad ese amor es prohibido”, porque la diferencia de edad, por sí sola, no determina la ilegalidad. Lo relevante es que una de las personas es menor de edad y las circunstancias específicas del caso, que son las que están siendo investigadas.
Detrás de lo que algunos podrían interpretar como una historia de amor, la ley establece límites claros cuando se trata de proteger a niñas, niños y adolescentes. En Potosí, un presunto romance marcado por una significativa diferencia de edad derivó en una investigación por el presunto delito de estupro.
El joven fue encontrado junto a una adolescente de 16 años en un alojamiento de la ciudad, situación que motivó la intervención de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV). Tras conocerse el hecho, el caso fue puesto en conocimiento de las autoridades, que iniciaron las investigaciones correspondientes.
El director departamental de la FELCV, coronel Gilmar Valencia, informó que el caso es investigado bajo la figura penal de estupro y que se realizan las actuaciones necesarias para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el encuentro y determinar las responsabilidades que correspondan conforme a la ley.
Este hecho vuelve a poner sobre la mesa la importancia de proteger a los adolescentes y de recordar que las relaciones con personas menores de edad pueden tener consecuencias legales, incluso cuando aparenten ser consentidas. La prevención, el diálogo familiar y la educación sobre los derechos y la protección de la niñez y adolescencia son fundamentales para evitar situaciones que pueden marcar la vida de todos los involucrados.
Marbin Valda Pato

