Meta ofrece una función ya habitual en otras apps para proteger la privacidad
WhatsApp ha empezado el despliegue global de los nombres de usuario, su nueva función para proteger el número de teléfono. El objetivo de esta función, habitual en otras apps como Instagram o Signal, es permitir intercambiar contactos sin compartir el número: cada persona elige un nombre único y no hay un directorio público ni sugerencias para tratar de adivinarlo. Para encontrar a alguien hay que conocer su nombre exacto y podrá configurarse, solo en caso de que el usuario lo quiera, una clave extra para recibir mensajes.
Este lunes WhatsApp empezará a abrir el plazo para reservar nombre antes del lanzamiento global. El cambio puede hacerse desde “Ajustes”, “Cuenta” y “Cambio de nombre”. WhatsApp ofrece un generador para quien busque ideas. Los creadores o las empresas y organizaciones que quieran usar el mismo nombre en todas las plataformas pueden reservar su nombre actual de Instagram o Facebook vinculando su cuenta de WhatsApp en Meta.
WhatsApp tiene desde hace años un código QR, accesible en ajustes y sirve para que alguien añada un contacto escaneándolo sin teclear el número. La diferencia es que ese QR no oculta el número, solo agiliza el proceso de compartirlo.
WhatsApp no es el primero en permitir esta función. Signal lo introdujo en 2024, pero con un matiz importante: ahí el nombre de usuario sirve solo para iniciar el contacto sin dar el número, no se muestra en tu perfil ni lo ve la otra persona una vez conectáis, y debe terminar en al menos dos dígitos para minimizar la suplantación.
En Instagram el nombre de usuario es la forma habitual de contactar, muy popular entre los más jóvenes: nunca ha necesitado el número para contactar a alguien, y es justo lo que WhatsApp aprovecha al dejar reservar el mismo nombre vía Meta. La diferencia de fondo es que WhatsApp y Signal priorizan la privacidad porque sin directorio hace falta el nombre exacto, mientras que en Instagram es más fácil de descubrir.
Por su parte, Telegram lleva años permitiéndolo con un modelo más abierto, en el que el nombre es público, de modo que cualquiera que lo conozca puede contactar sin saber el número, aunque también puede ocultarse el teléfono y controlar quién lo encuentra.
Fuente: EL PAÍS

