La ONPE informó que, con el 99.152 % de las actas revisadas, la postulante de Fuerza Popular supera por 36,349 votos a Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú
El Perú transita uno de los procesos electorales más ajustados de América Latina en las últimas tres décadas. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) reporta que, con el 99.152 % de las actas contabilizadas —lo que equivale a 91,979 actas revisadas de un total de 92,766—, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, suma 9,136,432 votos frente a los 9,100,083 obtenidos por Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú.
La diferencia, de apenas 36,349 sufragios, sitúa a Fujimori con el 50.100 % de los votos, mientras el candidato Sánchez alcanza el 49.900 %. Restan 787 actas para envío al Jurado Electoral Especial (JEE), lo que representa el 0.848 % del total.
El escrutinio se actualizó a las 06:20:26 a. m. del 17 de junio de 2026 y no hay actas pendientes de procesar, solo aquellas observadas que deberán ser resueltas por el JEE.

Se trata, en términos históricos, de una elección con un margen tan reducido que supera en estrechez a los balotajes previos en Perú y la región: en 2016 y 2021, las diferencias fueron de 0.24 y 0.25 puntos porcentuales respectivamente. En esta ocasión, la ventaja de Fujimori sobre Sánchez es de solo 0.10 puntos porcentuales.
Contexto y comparativo
La coyuntura peruana se ubica entre las más competitivas de América Latina, de acuerdo con el análisis de la base de datos PPEG y estudios del Centro de Ciencias Sociales WZB de Berlín.
En la región, solo El Salvador, Costa Rica y República Dominicana han tenido diferencias absolutas tan estrechas, pero en países con poblaciones mucho menores que la peruana.
Por ejemplo, en El Salvador 2014 la diferencia fue de 7,400 votos y en Costa Rica 2006 de 18,200. En el caso peruano, la cifra ronda los 40 mil votos, aunque sobre un universo de más de 19 millones de sufragios revisados.
El promedio histórico de diferencia en las presidenciales peruanas entre los dos primeros candidatos es de 2.2 puntos porcentuales, muy por debajo del promedio regional de 16.9 puntos. Este patrón refuerza la posición de Perú como uno de los países latinoamericanos con mayor competencia electoral en la elección presidencial.
Calma y serenidad
Tras conocer la leve ventaja en el conteo oficial de la ONPE, Keiko Fujimori expresó en declaraciones a la prensa: “Con serenidad y con mucha gratitud tomo esos primeros resultados. Y además, ustedes saben que soy muy prudente. Vamos a esperar al conteo final de votos”.
La candidata de Fuerza Popular pidió calma ante las convocatorias a movilizaciones impulsadas por los sectores de su adversario: “Yo me quedo con las declaraciones del candidato Roberto Sánchez cuando él ha señalado que va a respetar los votos. Así es que yo creo que todos los ciudadanos pueden informarse y estar atentos. Cualquier otra cosa, pediría calma y serenidad”.

Veredicto de las urnas
Roberto Sánchez utilizó recientemente sus redes sociales para pronunciarse en torno a la transparencia y legitimidad del proceso, al asumir la tendencia desfavorable en el escrutinio.
“La democracia se fortalece cuando se respeta irrestricto el veredicto de las urnas. El recuento y la transparencia no daña la democracia sino la fortalece, pues el poder nace del voto ciudadano, no de las maniobras políticas. Debemos terminar con una ‘democracia híbrida’”, escribió.
Sánchez también subrayó la necesidad de “cero controversias y defensa del voto ciudadano y popular y debido proceso de la justicia electoral”, calificándolo como el mínimo requerido para lograr legitimidad y confianza.
Añadió: “El derecho a la vigilancia democrática y la movilización pacífica es un derecho constitucional y yo la respeto como demócrata. ¡Solo el Pueblo salva al Pueblo! Una verdadera democracia tiene altos estándares de ciudadanía y justicia electoral”.

Sin precedentes
El jefe interino de la ONPE, Bernardo Pachas, ya señaló que el resultado final podría conocerse recién a finales de junio, condicionado por las observaciones presentadas sobre las actas.
El desenlace de estos comicios, según los analistas, con un margen tan estrecho, se da en un país marcado por la inestabilidad política: esta elección definirá al noveno presidente en apenas una década.
En este escenario, la atención nacional e internacional sigue centrada en la definición final del escrutinio y en la respuesta institucional ante la presión ciudadana y política, mientras Keiko Fujimori queda a un paso de convertirse en la próxima presidenta de Perú, en una competencia marcada por la mínima diferencia de votos y la vigilia democrática de ambos contendores.
Fuente: INFOBAE

