- El transporte interdepartamental opera con restricciones y el sector turístico reporta severas pérdidas económicas
Potosí, Kollasuyo Digital
El conflicto social que mantiene bajo cerco vial a gran parte del país golpea con fuerza al turismo y al comercio en el sudoeste potosino. La administración de la Terminal de Buses de Uyuni confirmó que se han cumplido tres semanas consecutivas de suspensión parcial en las salidas de transporte interdepartamental, una situación que asfixia económicamente a las empresas operadoras y altera por completo los itinerarios de los viajeros.
De acuerdo con los datos de transitabilidad, el eje troncal y los valles bolivianos registran múltiples tramos inhabilitados debido a las protestas de sectores sociales. Esta coyuntura ha obligado a la interrupción indefinida de los viajes desde Uyuni hacia destinos clave como La Paz, Cochabamba y Sucre, según informó el administrador de la terminal de buses de Uyuni.
El drama de las rutas alternas: de 4 a 8 horas de viaje
A pesar del bloqueo generalizado, la conexión hacia la capital folclórica del país, Oruro, se mantiene de manera restringida. No obstante, el costo operativo y el tiempo para los transportistas se han duplicado de forma alarmante.

“Antes, el trayecto directo entre Uyuni y Oruro nos tomaba aproximadamente cuatro horas. Ahora, debido a que tenemos que meternos por desvíos y rutas alternas de tierra para esquivar los puntos de bloqueo, el viaje se prolonga hasta las ocho horas”, relató uno de los choferes de base afectados.
Destino desde Uyuni | Estado de la Ruta | Condición del Servicio
- La Paz | Suspendido | Sin salidas (3 semanas de afectación)
- Cochabamba / Santa Cruz | Suspendido | Suspensión total por bloqueos en los valles
- Sucre | Suspendido | Inhabilitada temporalmente
- Oruro | Habilitada con desvíos | Servicio reducido; tiempo de viaje duplicado
- Potosí / Tupiza / Villazón | Normal | Salidas regulares sin interrupciones
Impacto económico y pasajes congelados
La gerencia del complejo terrestre de Uyuni señaló que el impacto financiero más agudo se concentra en la ruta hacia La Paz, al ser la de mayor flujo de pasajeros y turistas extranjeros en la región.
Pese a los desvíos, el desgaste mecánico de las flotas y la severa escasez de combustible que complica la logística de recarga, la administración aseguró que las tarifas de los pasajes se mantienen congeladas y bajo estricto control, evitando que se especule con la necesidad de la población.

Por el momento, no se reportan pasajeros varados en los andenes de Uyuni. Aunque días atrás se registraron inconvenientes con un grupo de viajeros que intentaba llegar a Chuquisaca, el conflicto fue subsanado mediante transbordos controlados.
Las autoridades recomiendan a toda la ciudadanía postergar viajes no esenciales y verificar de forma constante los mapas de transitabilidad antes de acudir a la terminal.
Lo más lamentable son las grandes pérdidas económicas que se están provocando al sector turístico del departamento y, en particular, al de Uyuni.

