- Denuncian retardo de justicia y abandono del Estado
Potosí, Kollasuyo Digital
Ha transcurrido un año desde que la comunidad de Andavillque, en el municipio de Llallagua, fue golpeada por el sifonamiento y desborde de desechos minerales de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL). Este desastre ambiental cubrió de lodo tóxico gran parte de la zona, afectando directamente a 32 familias y dejando secuelas profundas en sus vidas, sin que hasta la fecha ninguna autoridad o institución haya asumido la responsabilidad por los daños.
Hoy, los habitantes de esta región damnificada recordaron con indignación el trágico suceso, denunciando que siguen esperando respuestas y acciones concretas por parte de los responsables.
Ever Terrazas, presidente de los damnificados, lamentó públicamente la falta de compromiso y el silencio de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), a quienes tachó de negligentes e inoperantes.
“Pese al tiempo transcurrido, la Corporación Minera de Bolivia no ha emitido un pronunciamiento oficial ni ha resarcido los perjuicios sufridos a las familias afectadas”, enfatizó Terrazas.
El lodo tóxico no solo devastó el entorno natural y las tierras de cultivo, sino que también generó problemas de salud y afectó la subsistencia de las familias, quienes aún luchan por recuperar su vida normal.
La comunidad de Andavillque exige justicia y una solución definitiva a esta problemática que sigue impune.
Los comunarios hacen un llamado urgente a las autoridades nacionales y departamentales, así como a COMIBOL, para que asuman su responsabilidad.
Por: Antonio Jesús Bobarín Paco.

