- FEDECOMIN declara estado de emergencia y exige mayor seguridad tras la muerte de un trabajador
Potosí, Kollasuyo Digital
El incremento de la actividad delictiva en las bocaminas ha pasado de las pérdidas materiales a la tragedia. La Federación Departamental de Cooperativas Mineras (FEDECOMIN) exige la intervención inmediata de las autoridades tras el asesinato de un trabajador a manos de delincuentes dedicados al robo de concentrados.
La inseguridad en las zonas de explotación minera de Potosí ha alcanzado un punto crítico. El presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (FEDECOMIN), Óscar Chavarría, informó que el sector se encuentra en estado de emergencia debido a la presencia cada vez más violenta de grupos dedicados al robo de mineral, conocidos como “juqueo”.
Ante este escenario, los dirigentes de las diversas cooperativas afiliadas han solicitado formalmente a FEDECOMIN y a las autoridades departamentales un refuerzo urgente de la seguridad.
“Estamos advirtiendo un incremento peligroso de la actividad delictiva. No podemos permitir que nuestros compañeros sigan perdiendo la vida por proteger su fuente de trabajo. Exigimos acciones urgentes y patrullajes constantes en las zonas mineras”, enfatizó el líder del sector.
El robo de mineral no es un problema nuevo, pero su profesionalización preocupa a los expertos. Los “jucos” suelen ingresar a secciones de las cooperativas con mayor ley de mineral para sustraerlo y venderlo en mercados negros o rescatadoras informales. La falta de un perímetro de seguridad efectivo en el Cerro Rico de Potosí facilita el libre tránsito de estas personas, quienes a menudo conocen las galerías internas tan bien como los propios trabajadores.
FEDECOMIN anunció que buscará reuniones de alto nivel con el Comando Departamental de la Policía y el Ministerio de Gobierno para establecer un plan de contingencia.
Chavarría en congreso del sector donde rindió cuentas del primer año de su gestión escucho la demanda mayoritaria de las cooperativas de incluso usar armas de fuego para defender sus áreas de trabajo y en procura de hacer justicia con mano propia ante la desconfianza por el actuar de la justicia.
La familia cooperativista espera una respuesta pronta, advirtiendo que, de no garantizarse la seguridad en sus áreas de trabajo, podrían iniciar medidas de presión a nivel departamental para ser escuchados.

