La prevención activa y el compromiso de tutores y veterinarios resultan fundamentales para reducir el riesgo de afecciones orales en animales de compañía, según un informe de Forbes
La salud dental de las mascotas sube posiciones en la conversación de la agenda veterinaria. Según datos reunidos por Forbes, más del 80% de los perros y gatos presentarán algún tipo de enfermedad dental en algún momento de su vida.
Aunque esta realidad suele pasar desapercibida para muchos tutores, sus consecuencias pueden ser graves, desde inflamaciones crónicas hasta la pérdida de piezas dentales o fracturas en la mandíbula.
La American Veterinary Medical Association (AVMA) declaró febrero como el Mes Nacional de la Salud Dental de las Mascotas, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de mantener una correcta higiene bucal en los animales de compañía.

Profesionales consultados por Forbes como Naomi Hoyer, médica veterinaria y profesora asociada en la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad Estatal de Colorado, señalaron que estos cuadros suelen pasar inadvertidos para los cuidadores.
Hoyer explicó que “en perros y gatos, la enfermedad puede avanzar a etapas profundas sin que los cuidadores lo noten, ya que los animales continúan comiendo y masticando con aparente normalidad”. En ese sentido, subrayó que se trata de una afección silenciosa y muy frecuente en la práctica veterinaria.
El impacto de la enfermedad dental en perros
Esta problemática excede el simple mal aliento. Cuando la enfermedad dental no recibe tratamiento, se genera una inflamación crónica que obliga al sistema inmunológico del animal a destinar esfuerzo constante para combatirla.
De esta forma, puede provocar la caída de dientes y, en situaciones graves, fracturas mandibulares, fundamentalmente en razas pequeñas con menor cantidad de hueso.

Hoyer explicó: “Cuando la enfermedad periodontal avanza de las encías a los huesos, no solo puede causar la caída de dientes, sino también llevar a fracturas en la mandíbula”.
Claves para proteger la salud bucal de los perros
Las recomendaciones de la Asociación Americana de Veterinarios Dentales (AVDC) y especialistas como Hoyer reúnen 7 pautas para el cuidado dental de perros y gatos.
1. Acostumbrar a cachorros y gatitos al cuidado oral
El proceso de adaptación comienza en los primeros meses de vida. Tutores que manipulan suavemente la boca de sus animales favorecen las futuras rutinas de higiene y previenen la resistencia al cepillado.

Hoyer sostiene que muchas personas educan a sus mascotas para cortarles las uñas o cepillar el pelaje, pero suelen descuidar la importancia de la higiene bucal.
2. Higiene dental en casa, siempre con refuerzos positivos
El cepillado recomendado por el veterinario debe realizarse en un entorno positivo para lograr que el animal acepte la rutina a largo plazo. Existen pastas dentales saborizadas, pensadas para perros y gatos.
Ofrecer premios tras el cepillado refuerza la experiencia. Hoyer agregó: “Para que la mascota tolere el cepillado, debe asociarse a estímulos agradables”.
3. Relación activa con el veterinario
El seguimiento del veterinario es crucial, ya que algunas razas, como los Chihuahuas, Schnauzers y Salchichas, tienen predisposición a enfermedades dentales tempranas.

Contar con pautas personalizadas permite anticipar complicaciones. Hoyer comentó a Forbes: “Sabemos que los gatos de raza pura desarrollan más enfermedad periodontal, por lo que iniciar acciones preventivas de forma temprana es clave”.
4. Alternativas para animales que rechazan el cepillado
No todos los perros y gatos aceptan el cepillado tradicional. Para estos casos, los expertos sugirieron dietas dentales o toallitas específicas, menos invasivas cuando hay encías sensibles. “Mis gatos consumen una dieta dental porque es algo que pueden recibir todos los días y ayuda a eliminar la placa y el sarro”, detalló.
5. Revisión regular de encías y dientes
Durante la limpieza, conviene observar el color de las encías saludables deben ser rosadas, y notar cualquier cambio como enrojecimiento o sangrado, señales de posibles problemas periodontales.

Es importante también detectar piezas fracturadas o retracción de encías. Frente a cualquier anomalía, se debe consultar al veterinario. Hoyer indicó: “Cualquier cosa que no luzca normal en la boca de la mascota es motivo para llamar al veterinario”.
6. Limpiezas dentales veterinarias bajo anestesia
Tanto la Asociación Americana de Veterinarios Dentales (AVDC) como la American Animal Hospital Association (AAHA) respaldan el uso de anestesia para limpiezas profundas.
Los procedimientos sin anestesia no permiten limpiar debajo de la línea de las encías ni realizar radiografías, esenciales para detectar enfermedades ocultas.

“La parte más importante de un procedimiento odontológico bajo anestesia es el acceso a la zona debajo de la encía y la posibilidad de tomar radiografías”, indicó Hoyer en Forbes. Además, advirtió sobre los riesgos de las limpiezas sin anestesia, que pueden provocar miedo, lesiones y fracturas en los dientes.
7. Precaución con los premios demasiado duros
El tipo de snacks que se ofrecen puede impactar en la salud dental. Para evaluar la dureza del premio, Hoyer sugirió: “Si el tutor no puede hundir una uña en el premio, es probable que resulte demasiado duro para los dientes de la mascota”.
La prevención y el cuidado dental en animales de compañía demanda el compromiso de tutores y veterinarios. Hoyer concluyó que “la mejor manera de brindar la mejor atención oral a las mascotas es la combinación de un tutor comprometido y un veterinario que actúe como socio”.
Fuente: INFOBAE

