El minibús, conducido por un adolescente, se estrelló contra un árbol en la carretera Bioceánica cuando una familia retornaba de una fiesta de 15 años
La magnitud de la tragedia vial registrada de este lunes en el municipio de Puerto Quijarro, frontera con Brasil, se refleja no solo en las 12 personas fallecidas, sino también en los cuatro heridos de gravedad que continúan bajo atención médica y en una investigación fiscal aún en curso. El minibús, conducido por un adolescente, se estrelló contra un árbol en la carretera Bioceánica cuando una familia retornaba de una fiesta de 15 años.
Desde el Hospital Municipal Príncipe de Paz, el director Jerson Solano informó que la emergencia movilizó a todo el personal disponible. “Las tres ambulancias del hospital acudieron de inmediato al lugar. Médicos y licenciadas llegaron incluso desde sus casas para atender a los pacientes por la gravedad del cuadro clínico”, explicó.
El médico de turno detalló el estado de los heridos. Entre ellos se encuentra Lizia A. (19), quien ingresó con múltiples fracturas, compromiso muscular, óseo y circulatorio, por lo que fue referida de urgencia a la ciudad de Corumbá para atención en traumatología y terapia intensiva.
Otro paciente, I. P. (11), presenta fractura cerrada de tibia y peroné y luxación de cadera, se encuentra estable bajo sedación y será transferido a un centro de mayor complejidad. Asimismo, C. P. A. (13) fue diagnosticada con traumatismo craneoencefálico moderado y politraumatismo, y permanece medicada y en proceso de estabilización para estudios especializados. Un cuarto herido fue derivado al hospital San Juan de Dios de Puerto Suárez.
Solano explicó que las derivaciones se realizaron por limitaciones del nivel hospitalario: “Son pacientes críticos con multifracturas. Por eso se coordinó con centros de mayor complejidad, como la Santa Casa de Corumbá, que cuenta con UTI (Unidad de Terapia Intensiva)”.
En el ámbito judicial, la fiscal de la provincia Germán Busch, Fabiola Paco, confirmó que 12 personas perdieron la vida, una de ellas durante el traslado para atención médica. “Tenemos cuatro heridos y los actos investigativos están en curso para establecer las causas del accidente. Se informará oportunamente si corresponde alguna imputación”, señaló, mientras los cuerpos permanecen en el hospital Príncipe Paz para los procedimientos forenses.
El dolor se hizo público en la voz de María Isabel Torrez, familiar de las víctimas, quien pidió solidaridad ante la imposibilidad económica de cubrir los sepelios. “Es una sola familia la que ha sido golpeada. Necesitamos ayuda para los ataúdes; son muchos, por favor, ayúdennos”, expresó entre lágrimas, al relatar que el grupo había asistido a una fiesta y que el conductor era menor de edad, hijo de una de las parejas afectadas.
Horas después, se confirmó que la Fundación Toñito, con el apoyo del Dr. Pedro Eguez, donó los 12 ataúdes para la familia doliente, un gesto que alivió parcialmente la carga en medio del duelo.
La tragedia mantiene en luto al municipio de Puerto Quijarro y reabre el debate sobre la conducción por menores, el consumo de alcohol y la seguridad vial en rutas fronterizas, mientras las autoridades avanzan con la investigación para determinar responsabilidades.
Fuente: EL DEBER

