La Paz, 19 de septiembre de 2026 (ANF).- El secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, Víctor Tarqui, exigió este sábado al Gobierno que dé un paso atrás y anule el “diéselazo” o la suspensión de la subvención al diésel, al advertir que la medida no solo afectará al sector de los transportistas, sino que ‘castiga al pueblo’ en general.”
“No solamente castiga al sector del autotransporte, sino que castiga al pueblo en general. ¿Quién va a pagar los platos rotos? Va a pagar el pueblo”, afirmó el sindicalista.
Sostuvo que el sector fue tolerante cuando el Gobierno decretó en diciembre pasado la suspensión del subsidio a los combustibles, pero que esta vez no permitirá que se mantenga la nueva medida que eleva el precio del combustible hasta Bs17,95, pero además establece que ese carburante fluctuará en función de los precios del mercado internacional.
“El diésel estaba costando Bs9,80 y hoy día Bs18, no puede ser esa situación”, advirtió al señalar que esa medida es un atentado contra la economía de la población, al reclamar al Ejecutivo que se retracte.
Anunció que los diferentes sectores de transporte de todo el país se han declarado en estado de emergencia y prevén reunirse el lunes para que el Gobierno escuche sus demandas y analizar posibles medidas de presión.
El presidente Rodrigo Paz eliminó el viernes la subvención al diésel y anunció que ahora fluctuará según su precio internacional, tras afirmar que cada año se destina a la importación de combustibles alrededor de 2.600 millones de dólares, la mayoría en diésel.
Paz cuestionó que el Estado compre el combustible a un precio elevado para venderlo a un precio inferior y denunció que contrabandistas y otros “pillos” desvían el diésel del sistema productivo.
“No podemos comprar caro para vender barato para que unos cuantos se lo roben”, dijo Paz al anuciar que lo ahorrado será destinado a bonos para sectores sociales, créditos para el sector productivo e inversiones en proyectos de desarrollo.
Fuente: ANF

