La Paz, 9 de septiembre de 2026 (ANF).- El Gobierno anunció que se incrementará del 27% al 40% la producción nacional de gasolina y del 5% al 8% la de diésel mediante la reactivación de las refinerías Gualberto Villarroel, en Cochabamba, y Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz, con la importación de 10.000 barriles de petróleo crudo por día.
El presidente Rodrigo Paz, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, y el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, participaron este miércoles en el acto de reactivación de ambas plantas, que actualmente operan al 37% de su capacidad y procesan unos 24.000 barriles diarios de crudo.
El Gobierno sostiene que importar petróleo crudo para procesarlo en Bolivia resulta más barato que importar combustibles ya refinados. Con esta estrategia, además de reducir el costo de las importaciones, el Gobierno pretende generar empleo especializado y recuperar la capacidad operativa de la petrolera estatal.
Según las proyecciones oficiales, la incorporación de 10.000 barriles diarios de crudo permitirá elevar también la producción de jet fuel del 81% al 100%.
El plan contempla un ahorro anual de 49 millones de dólares por la reducción de las importaciones de gasolina, diésel y combustible de aviación.
La importación de crudo tendrá un costo estimado de 756 millones de dólares anuales durante el primer año, según los datos presentados por el Gobierno.
El Ejecutivo prevé ampliar el plan en el segundo año con la importación de 20.000 barriles diarios de crudo. Con ese volumen, la producción nacional de gasolina podría alcanzar el 51% y la de diésel el 16%.
Las dos refinerías llegaron a procesar 57.903 barriles diarios de petróleo en 2015, cerca del máximo de su capacidad conjunta, calculada en 63.750 barriles diarios.
El presidente Paz denunció en Valle Hermoso que anteriores gobiernos intentaron “matar” las refinerías para favorecer el negocio privado de importación y comercialización de gasolina y diésel. “
Paz sostuvo que la reducción de la capacidad de refinación tenía como propósito desplazar la producción nacional y convertir a YPFB en una empresa dedicada principalmente a comprar combustibles en el exterior.
“Querían ir matando las plantas de refinación para que fueran unos cuantos poderosos quienes comercialicen, compren y vendan desde el exterior los combustibles que necesita la población”, afirmó el mandatario.
Fuente: ANF

