La cantante ha despedido a Alejandro Stoessel y ha ordenado una auditoría de sus bienes tras percatarse de irregularidades durante los preparativos para su boda con el jugador argentino Rodrigo de Paul
Tini Stoessel (Buenos Aires, 29 años) está enfrentando una disputa con su padre, Alejandro Stoessel, quien fue su manager durante 15 años, es decir, desde sus inicios hasta convertirse en cantante de éxito. Desde hace tres meses, Alejandro Stoessel ya no ejerce ese cargo. Los abogados de la cantante informaron al medio Infobae que la propia Stoessel, en plenos preparativos de su boda, encargó la auditoría privada para revisar su situación patrimonial y las sociedades vinculadas con su carrera, que hasta hace tres meses estaban bajo la gestión de su padre. Al llegar los resultados, Stoessel vio que no tiene participación ni control sobre las empresas que gestionan los ingresos derivados de su música, imagen, contratos comerciales y espectáculos, con una posible fortuna que los medios argentinos estiman en 70 millones de dólares.
De acuerdo con la periodista Noelia Antonelli, la auditoría arrojó que solo con lo que lleva de su actual gira FUTTTURA ha generado 43 millones de dólares, de los cuales la cantante solo habría recibido 300.000. La historia se remonta a cuando la intérprete se dio cuenta de que tenía fijado un límite de 5.000 dólares mensuales en sus tarjetas de crédito, administradas por su familia, al intentar comprar una cartera de lujo, según informó la periodista Antonelli. La cantante no estaba al tanto de que no tenía control sobre su patrimonio y fue una acumulación de irregularidades, que coinciden con los preparativos de su boda con el futbolista argentino Rodrigo de Paul, lo que la llevó a sospechar. Según Hola!, su padre le impidió comprarse una propiedad en Miami para instalarse cerca de su prometido, jugador del Inter Miami FC, bajo el argumento de que “ella ya tiene su casa en Buenos Aires”. Pero la pelea más grande surgió después de que le insistiera en firmar un acuerdo prenupcial de separación de bienes. La cantante lo despidió y fue cuando ordenó la auditoría.
El pasado mes de junio, según confirmaron los abogados de la cantante al medio argentino Infobae, la artista habría logrado acceder a una cuenta bancaria a su nombre, pero los contratos firmados antes de esa fecha continúan siendo gestionados por sociedades sobre las que busca recuperar el control. Además, el padre de la artista habría firmado álbumes futuros en nombre de su hija, de los cuales ella no podrá obtener beneficios ni derechos. El conflicto con su padre parece haberse extendido también con su madre y hermano, ya que todos son parte de la empresa familiar.
La disputa llega cuando la cantante se encuentra en medio de los preparativos de su próximo enlace con Rodrigo de Paul. El pasado 11 de agosto confirmó su compromiso en una publicación en su cuenta de Instagram, donde acumula 21,6 millones de seguidores. “Me caso. Bueno, amores, primera prueba de vestuario para mi vestido. Estoy superemocionada, les quiero contar todo el concepto del casamiento y lo que significa para mí. Les voy a ir mostrando todo”, dice la cantante en el vídeo publicado desde un avión privado.
Medios argentinos aseguran que la intérprete, que se hizo famosa tras protagonizar la serie de Disney Violetta, no tiene relación con su familia y que incluso no han sido invitados a la boda prevista para el próximo diciembre. Aunque ninguna de las partes ha hablado públicamente sobre la polémica, sus padres no la acompañaron al Mundial, donde el prometido de Stoessel jugó hasta la final con la selección argentina, ni al reciente viaje a París, donde encargó su vestido de novia.
Según representantes de Alejandro Stoessel, que han declarado en programas como LAM, no existe una pelea, y la auditoría es simplemente un trámite formal necesario para contraer matrimonio. Ella está “ordenando y determinando con claridad cuáles son sus bienes propios antes de dar el sí”, aseguran.
Sobre su relación, Tini habló en una entrevista con este periódico en junio de 2023: “Yo laburo con mi padre desde niña y ese papel de padre y mánager a veces es difícil de entender como hija y seguramente también como padre, y hay un montón de cosas que, a determinada edad, se tienen que hablar”.
Este caso recuerda al de la cantante Britney Spears. En 2008, la estrella mundial quedó bajo la tutela de su padre, Jamie Spears, quien pasó a gestionar su patrimonio y sus negocios. La intérprete no recuperó el control de su vida hasta 2021, tras muchos años de disputa legal y del movimiento al que se unieron sus miles de seguidores, Free Britney.
Fuente: EL PAÍS

