* Parlamentarios solidarios de Potosí



Filomena es una mujer luchadora que hace años empezó a sentir impotencia y dolor en el alma, al ver como sus manos y pies se deterioraban por la artritis que limitaba sus movimientos y este problema de salud se acrecentó más durante los 50 días de bloqueo en el país y los 33 que soportó Potosí.
Las consecuencias, los precios de los productos de la canasta familiar comenzaron a dispararse hacia arriba; mientras su enfermedad la hundía más en el pozo de la desesperación porque ya no podía mantener a sus hijos.
Entonces, la mujer llegó preocupada y desesperada hasta Cambalache – uno de los programas icónicos de Radio Kollasuyo por sus campañas a favor de los más necesitados – con la esperanza e ilusión de recibir el apoyo de la gente.
Y ante esa desgracia humana, apareció también la solidaridad de las personas de “Gran Corazón”. Primero fueron alimentos, después algunas ropas y luego hasta unos billetes para la alimentación de una familia que habita uno de los lugares más alejados de la ciudad, en la parte alta y cercana a las lagunas.
Pero la mayoría de las veces – la experiencia así lo demuestra –, es la gente humilde la que más apoya, así como las personas que conocen el esfuerzo y el sacrificio para surgir desde lo más bajo, las que muestran su solidaridad.
Pero también algunas personas con poder, las que muestran su lado humano volcado a las personas en desgracia; aunque son pocas.
Es el caso de los diputados Juan José Torrez y Vladimir Díaz, que en varias ocasiones expresaron con hechos su solidaridad hacia los pobres.
O el ofrecimiento del diputado Christian Méndez Gutiérrez, quien prometió entregar bolsas solidarias de alimentos a las personas que sufrieron las mayores consecuencias del bloqueo hambreador que acaba de terminar; aunque dejando graves secuelas entre la gente más pobre.
Sin embargo, esa medida de presión también provocó escasez de combustibles, medicamentos y trajo luto a familias de compatriotas que no pudieron llegar a los centros de salud.
Mientras, quienes tenían la misión y el deber de ayudar o interceder en la solución del conflicto – cuatro senadores potosinos y 13 diputados, entre ellos – brillaron por su ausencia.
Aunque varios de ellos, prefirieron salir del anonimato – porque, al parecer, ni en la Asamblea Legislativa los conocen – grabando videos en tik tok, ya que su labor tampoco se conoce en la región que los eligió.
Y eso si es una desgracia que no puede ser resuelta por la solidaridad, sino por un cambio de actitud en esos parlamentarios, quienes deben ocuparse de gestionar y garantizar los 25 millones de dólares para el aeropuerto potosino, la real puesta en funcionamiento de la fábrica de cemento, la ejecución de las dobles vías en los ingresos a Potosí y la industrialización del litio, entre las principales demandas; asumiendo sus competencias deliberativas, fiscalizadoras y legislativas.
Sería una verdadera desgracia que estos representantes no estén a la altura de la historia y riqueza de esta región; ahora ellos tienen la palabra con sus actitudes y hechos.
Willy Alcocer Salas (Guiju)

