Contra todos los pronósticos, los All Whites fueron los que impusieron condiciones en el primer tiempo. A pesar de tener enfrente dos jugadores de peso en la Premier League como Salah y Marmoush, los oceánicos se adaptaron mejor al encuentro, contaron con una idea clara y dominaron.
Criteriosos en la salida, con dinámica en la mitad de la cancha y dos rapiditos como Elijah Just y Sarpreet Singh, sumado al faro del experimentado Chris Wood como punta. Clarito, sin muchas vueltas. Buscando no complicarse atrás y siendo efectivo. Así, con ese libreto, llegó la apertura del marcador: Finn Surman se hizo gigante en el área rival, saltó más alto que todos en una pelota parada y metió un buen cabezazo.
¿Egipto? Se despertó en el complemento. Luego de sentir el impacto del flojo PT, Salah comandó la remontada de su selección. Minimizó los puntos altos que había mostrado Tim Payne y compañía, creció en confianza generó las situaciones que no había podido hacer en la primera parte del partido.
Ziko, uno de los mejores de los africanos, convirtió la igualdad. Y poco más tarde, el 11 se asoció con Mo para revertir el marcador. Ahí, en medio de un momento caliente, el ahora ex jugador del Liverpool definió con toda su calidad para llevar tranquilidad. ¿Luego? Trezeguet definió el 3-1 para dejar a Egipto bien cerquita de meterse en los 16avos de final. Salahdo…
Fuente: OLÉ