El líder de Libre advirtió que hay sectores que no quieren diálogo, sino la renuncia del presidente. Consideró también que al Gobierno le falta rumbo y decisión ante la situación de conflicto
El expresidente y líder de Libre, Jorge Tuto Quiroga, planteó este viernes que se haga un último esfuerzo para abrir una conversación con los sectores movilizados, aunque advirtió que insistir indefinidamente en esa vía puede convertirse en una señal de debilidad.
“Dialogar es una cosa, suplicar es otra”, afirmó Quiroga al referirse a los reiterados llamados a concertar soluciones, considerando que seguir insistiendo en conversaciones con sectores que exigen la renuncia del presidente y rechazan sentarse a negociar “ya huele más a súplica que a voluntad de apertura y diálogo”.
En medio de los bloqueos que ya superan los 36 días, Quiroga sostuvo que el diálogo sigue siendo una opción, pese a que hay sectores que no optan por esta vía, sino que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

En esta línea, propuso que sea la Iglesia Católica, acompañada por la comunidad internacional, la que encabece una convocatoria urgente para intentar acercar a las partes.
“Yo pido, yo imploro a la Iglesia, que es la única que tiene poder de convocatoria, el Gobierno no lo tiene. Que la Iglesia, con la comunidad internacional, cite mañana (sábado) y haga el último esfuerzo. Mientras está discutiendo la ley (de Estados de Excepción) en Diputados, yo pido a la Iglesia que haga una convocatoria”, expresó.
Para Quiroga, el desgaste social y económico generado por los bloqueos obliga a definir si todavía existe margen para una salida negociada o si corresponde avanzar hacia otras medidas para restablecer la normalidad.
“¿Qué se va a dialogar después de 36 días con gente que solo pide dos cosas: que renuncie al presidente y que no van a dialogar? Esas son sus dos posiciones”, cuestionó.
Al mismo tiempo, el líder de Libre dirigió críticas al Ejecutivo por la forma en que ha enfrentado el conflicto al considerar que la administración de Rodrigo Paz ha mostrado vacilaciones y falta de liderazgo en la toma de decisiones, pese a que la situación se ha agravado con el paso de las semanas.
“Hay que gobernar todos los días sin miedo, sin actitudes timoratas, con claridad, y después hay que tener rumbo, dónde quieren llevar el país, ya van siete meses y no hay rumbo”, apuntó. “Si a este Gobierno algo le falta, es rumbo, decisión y claridad”, agregó.
Fuente: UNITEL

