Zamora indicó que sufrieron una segunda emboscada en el camino alterno por el que estaban circulando, incluso los comunarios cerraron el paso de otras rutas con el fin intervenir la caravana.
La Paz, 23 de mayo de 2026 (ANF). – El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, y su equipo fueron emboscados por los pobladores de las comunidades que se encuentran entre la carretera La Paz – Oruro donde se pretendió ejecutar el corredor humanitario, que encabezó la autoridad de esa cartera de Estado. El primer hecho se dio en la población de Copata pasadas las 16 horas.
“Llegamos a Copata después de pasar por San Antonio, donde había muchos comunitarios muy violentos. Llegamos a Copata y ahí ya no pudimos pasar porque usaron dinamitas y los comunarios no solo nos empezaron a emboscar por adelante, sino por los costados y también venían de atrás”, relató la autoridad en declaraciones a El Deber.
Zamora encabezó el operativo del corredor humanitario ‘Banderas Blancas’ que partió desde la ciudad de La Paz la madrugada del sábado. Un contingente militar y policial se dirigió hacia la carretera que conecta esa región con Oruro, con la intención de despejar la vía y permitir la llegada y salida de vehículos con alimentos y otros insumos.
La caravana avanzó hasta la localidad de Vilaque, a casi 30 kilómetros de La Paz, y ya no pudo continuar debido a la resistencia que pusieron los pobladores para levantar el bloqueo. Los uniformados usaron gases lacrimógenos para disuadirlos, pero estos respondieron lanzando piedras y con la detonación de dinamitas, lo que les obligó a retroceder.
A la vez, la autoridad relató que esa situación causó que los vehículos civiles y policiales que estaban en la caravana traten de salir del lugar ante la violencia de los ataques. Dijo que se apartó de su grupo, pero después se volvieron a encontrar y buscaron rutas alternas para retornar.
Zamora indicó que sufrieron una segunda emboscada en el camino alterno por el que estaban circulando, incluso los comunarios cerraron el paso de otras rutas con el fin intervenir la caravana.
“No tenemos ruta para volver a La Paz, entonces estamos en camino de tierra y como todo trabajo en equipo, se nos plantó una flota con 50 policías y estábamos esperando a ayudarlos porque tenemos que salir todos de este embrollo”, añadió.
Para disuadir a los pobladores, los policías y militares usaron agentes químicos, pero debido a la hora y la poca visibilidad en el sector se decidió continuar.
“Me comuniqué con mi familia porque estaban preocupados, amigos, pero bueno, vamos a seguir adelante. Hubo amenazas a mi persona, pero estamos bien y vamos a continuar con el diálogo. Esa es la línea que tenemos más allá de estos hechos violentos. Creo que tenemos que continuar con los diálogos para la reconstrucción de la patria”, manifestó.
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Fuente: ANF

