Potosí, Kollasuyo Digital
Mientras en las minas los adultos pierden la vida sepultados, intoxicados o destrozados por los derrumbes, menores de edad continúan siendo empujados hacia los oscuros socavones del Cerro Rico de Potosí para ganar un jornal que les permita sobrevivir un día más en medio de la pobreza.
Una decena de adolescentes menores de 16 años fue encontrada cuando era trasladada hacia las minas del Cerro Rico, exponiéndose a un trabajo considerado una de las peores formas de explotación infantil por el peligro extremo que representa para su salud, integridad y futuro. Muchos de ellos dejan las aulas para cargar mineral, respirar polvo tóxico y convivir diariamente con la posibilidad de no volver a salir con vida.
El operativo, ejecutado por la Secretaría de Desarrollo Humano y las Defensorías, permitió frenar el presunto reclutamiento de menores para actividades mineras, una realidad social que vuelve a desnudar la crisis económica que golpea a numerosas familias potosinas.
La intervención no solo evitó que los adolescentes ingresaran a una actividad mortal, sino que también puso nuevamente en evidencia cómo la necesidad y la falta de oportunidades terminan arrebatando la adolescencia.
Por: Edgar Guerrero Zuleta

