Desde tempranas horas de este lunes se ha registrado hechos de violencia entre marchistas y policías, en pleno centro de la ciudad de La Paz.
Después de casi cinco horas de enfrentamientos, gases lacrimógenos, cachorros de dinamita, petardos, palos, piedras y otros elementos contundentes utilizados por los marchistas y los policías que resguardan el centro paceño; se recobra la calma en el centro paceño. Aparentemente, los primeros determinaron replegarse a El Alto, desde donde salieron las marchas, o a los puntos de bloqueo.
“Hay una calma extraña, los marchistas se han ido del centro, al parecer a reforzar los puntos de bloqueos“, afirmó Carlos Quisbert, corresponsal de EL DEBER, en la ciudad de La Paz.
Asimismo, comentó que las principales calles y avenidas de acceso a la plaza Murillo quedaron como verdaderos campos de batalla, entre gomas quemadas y barricadas, que los marchistas instalaron para enfrentarse a los uniformados.
Desde el Ministerio de Gobierno se denuncia el asalto y saqueo de varias instituciones públicas, entre ellas, Derechos Reales.
Es más Vecinos denunciaron actos vandálicos a escasos metros de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en la ciudad de La Paz. Según indicaron, fueron los manifestantes que pretenden ingresar a Plaza Murillo quienes prendieron fuego a un vehículo policial y una motocicleta que estaban estacionados en el lugar.
Afortunadamente, los uniformados intervinieron y evitaron que se lamenten daños personales por este hecho.
Antecedentes
El centro de la ciudad de La Paz nuevamente se convirtió este lunes en el escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías.
Varias marchas llegaron a la sede de gobierno e intentaron ingresar por la fuerza a la Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno.
Los manifestantes, que piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz, se enfrentaron con los policías, hicieron detonar una serie de explosivos y lanzaron piedras con hondas en contra de los uniformados. También armaron barricadas y prendieron fogatas.
Fuente: EL DEBER

