* Celso Duran Sánchez
Butch Cassidy y Sundance Kid, murieron en San Vicente, sus cadáveres aún se encuentran en el cementerio de ese lugar.
Corría el año 2012, esas palabras resonaban como taladro en mi cabeza, hacían que la memoria empiece a recordar mis viajes a San Vicente (Provincia Nor Chichas del Departamento de Potosí). No me quedó otra que esperar a que el hombre en la palestra, terminara su conferencia en el auditórium del Municipio de San Pablo de Lípez para adentrarme en un tema que de entrada me interesó.
“Soy Félix Chalar Miranda, abogado y escritor Tupizeño especializado en Butch Cassidy y Sundance Kid, investigue a estos dos forajidos que llegaron de Estados Unidos”, me dijo segundos antes de preguntarme “quien eres tú” a lo que atine a responder “soy camarógrafo y por mi trabajo en la Gobernación de Potosí tuve la suerte de viajar por los caminos que recorrieron los dos bandoleros americanos, en el departamento de Potosí”.
Ni bien escuchó la respuesta, me miró y con un guiño de complicidad, replicó: “está bien, te contaré la verdadera historia de estos individuos que hicieron su último atraco en esta parte de nuestro departamento, donde hallaron su fin y aún están enterrados ahí”.
Chalar comenzó su relato dando a conocer los verdaderos nombres de los americanos, “el verdadero nombre de Butch Cassidy era Roberth Leroy Parker nació en 1866, de Sundance Kid su verdadero nombre era Harry Alonzo Longabaugh nació en 1867, ambos nacieron en Estados Unidos”.
Los dos bandoleros perseguidos en los Estados Unidos por la agencia de policías Pinkerton, acusados de cometer asaltos a bancos, remesas y trenes, en su afán de evadir la justicia escaparon de su país en un vapor acompañados de la esposa de Sundance Kid, Queta Place.
“Llegaron a la Argentina, región de Chubut, Cholila, donde vivieron un tiempo. En agosto de 1908 llegaron al municipio de Tupiza”, antes de viajar a la ciudad de La Paz para trabajar en la mina Concordia.
A finales de octubre retornan a la “Joya Bella”, donde planean el atraco a la empresa minera Aramayo Frank Company, el 4 de noviembre de 1908.
En la mañana de ese día, en la región de Salo, cometieron su último asalto. “Para su mala suerte, fueron perseguidos por una fracción del regimiento Avaroa que estaba cerca de la zona.
Los asaltantes fueron encontrados casualmente por una tropa, encabezada por el capitán Justo P. Concha; el jefe policial de Uyuni, Timoteo Ríos, y el soldado Víctor Tórrez, que murió en la acción con un disparo en la garganta”.
El 6 de noviembre de 1908 – según relato de Chalar –, la patrulla del Ejército llegó a San Vicente, al promediar las cuatro de la tarde, “tres horas después llegaron los dos bandoleros “, sin saber que los militares están en el mismo lugar.
“Los dos son alojados en una casa del agente cantonal Bonifacio Cazasola, allí son rodeados y baleados durante toda la noche.
Al día siguiente aparecen muertos en uno de los cuartos, “uno muerto con un tiro en la sien y el otro en la frente, lo que hace suponer que ha existido un suicidio y un asesinato”, señala el escritor.
Después de ser enterrados, el manto del olvido se apoderó de la vida de los malhechores. “Butch Cassidy y Sundance Kid son olvidados” hasta 1969, cuando se rueda la película “Un hueco en la pared” o más conocida como “Sundance Kid y Billy the Kid” protagonizada por: Robert Redford, Paul Newman y Catherine Rosch, como Queta Place.
Sin pena ni gloria, el filme es archivado en el baúl de los recuerdos, recién en 1990 más o menos, un artículo escrito por Dan Packac y Ana Wendan en las Américas, bajo el título: “En busca de una leyenda “, donde detallan la persecución y muerte de Buths Cassidy y Sundance Kid en San Vicente, busca revivir la historia.
Años después, se producen otras películas y se publican más artículos, que a decir de Chalar no coinciden con la realidad de los hechos, coloca de ejemplo el filme “Sin destino Blaktorn” de Mateo Gil con el Boliviano Paolo Agassi, “lamentablemente la historia ha sido cambiada, Buths Cassidy sale vivo y está en Bolivia hasta 1930, eso es completamente falso, Buths Cassidy y Sundance Kid, murieron el 7 de noviembre de 1908 en San Vicente y actualmente se encuentran enterrados en esa comunidad”, afirma el escritor , respira un poco y vuelve a exclamar: “Butch Cassidy y Sundance Kid están enterrados en San Vicente”.
Prueba de ello es que en 1993 hubo “el intento de desenterrar algunos huesos del cementerio, conjuntamente una productora y un canal de Inglaterra que hizo un documental con el famoso antropólogo Clas North, quien ha logrado los restos lamentablemente de una tumba equivocada, porque un señor, Froilán Rizzo, viejo minero les dio datos falsos, desenterraron la tumba de Gustav Zimer que era un ingeniero alemán que murió el año 1930 y está enterrado en San Vicente, aquellos huesos fueron llevados a Estados Unidos y se hizo el estudio de ADN que dio negativo de Sundance Kid”.
Escuche asombrado la famosa historia y empecé a recordar los viajes que realice a San Vicente, el primero de ellos el año 2001, cuando acompañe al Prefecto de ese entonces que viajó al lugar para resolver un bloqueo minero.
Fui al lugar donde murieron; la casita era de adobe, el cuarto pequeño con ventanitas chiquitas, posteriormente, en compañía de un guía del lugar, me dirigí al cementerio, donde están enterrados los famosos bandoleros.
El eventual acompañante me dijo que los enterraron parados porque eran grandes y solo cabían parados”.
Grave las imágenes del lugar y antes de dejar el campo santo, imagine a los dos bandoleros cabalgando en el tiempo, pero atrapados por esta tierra bendita, de la cual no pudieron escapar…

