Los centros de salud no reciben recursos para funcionamiento desde el año pasado y advierten sobre una situación crítica
Los hospitales que dependen de universidades públicas de Argentina, donde cerca de un millón de personas son atendidas cada año y donde, además, se forman miles de estudiantes, no recibieron presupuesto para funcionamiento en lo que va del año. Los centros de salud de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la más grande del país, denunciaron este martes que “en un mes y medio, la atención de los hospitales ya no podrá funcionar”, si el Gobierno de Javier Milei no comienza a enviar los recursos previstos por ley.
El sistema universitario público es una de las áreas del Estado donde la motosierra de Milei se ha hundido más profundamente, en busca del superávit fiscal. De acuerdo con las cifras oficiales, bajo el Gobierno ultra las universidades han sufrido una caída real acumulada del 45,6% de sus recursos, mientras que los salarios de profesores y demás trabajadores han perdido un tercio de su poder adquisitivo.
La situación de los hospitales universitarios, en ese contexto, se ha tornado crítica. “No hay recursos para cubrir insumos, mantenimiento y servicios básicos esenciales para la atención sanitaria”, alertó la UBA, en un comunicado. “Nuestra responsabilidad nos lleva a decir ‘basta’. ¿Hasta dónde podemos llegar? Se ha paralizado toda la infraestructura hospitalaria”, advirtió este martes Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari, uno de los centros de salud de la UBA.
“Al no tener presupuesto, no podemos internar [pacientes], no podemos liberar la lista de cirugías. Lamentablemente, tenemos que achicar el funcionamiento. Ya llegamos al 50% y no se puede seguir achicando más”, agregó el director del Hospital de Clínicas, Marcelo Melo, en una conferencia de prensa ofrecida este martes. Según planteó, los recursos disponibles alcanzan “para seguir funcionando dignamente un mes y medio más. Cada paciente que se opera precisa un anestesista, precisa medicamentos, precisa [materiales] descartables y todo eso es plata. Y esa plata no la tenemos. Si no recibimos el presupuesto, el hospital va a dejar de funcionar”. Por los hospitales de la UBA pasan unos 700.000 pacientes al año.
El Gobierno de Milei respondió al reclamo y definió como “falsas” a las acusaciones de las autoridades de la UBA. Con un comunicado del Ministerio de Capital Humano, afirmó que el Ejecutivo “transfirió mensualmente a esa universidad la totalidad de los créditos presupuestarios asignados” por la ley de presupuesto 2026, “que incluyen la función salud, tanto para gastos en personal como para gastos de funcionamiento”.
Las autoridades académicas reconocieron que el Gobierno está girando los fondos previstos en la llamada “función salud” del presupuesto, pero aclararon que esos recursos se destinan en un monto cercano al 95% a salarios de médicos y otros trabajadores de los hospitales. La gran masa de recursos para financiar los gastos de funcionamiento de los hospitales proviene de otra partida presupuestaria, destinada exclusivamente a los centros de salud universitarios y que este año suma casi 80.000 millones de pesos (unos 57 millones de dólares).
“Al día de hoy, 5 de mayo, el Gobierno no solamente no transfirió un solo peso de los gastos operativos de los hospitales universitarios, sino que todavía no definió cómo va a distribuir entre las universidades ese presupuesto, ignorando que desde el 1º de enero ya estamos atendiendo pacientes”, explicó el secretario de Hacienda de la UBA, Marcelo Ruiz. Desde su perspectiva, el comunicado del Gobierno “está tratando de generar confusión”. El Gobierno, detalló, “está al día con la transferencia de los sueldos, pero con un recorte salarial histórico. El personal que trabaja en los hospitales perdió la mitad del salario en los últimos dos años”.
Las universidades nacionales que cuentan con hospitales son las de Buenos Aires, Córdoba, Cuyo, La Rioja y Nordeste. Y el desfinanciamiento de los centros de salud no está afectando únicamente a la UBA, sino a todas. “Todavía no han mandado ninguna remesa del presupuesto de este año para los hospitales universitarios”, coincidió Rogelio Pizzi, prorrector de la Universidad de Córdoba y encargado de los centros de salud de esa institución. “Nuestros hospitales reciben casi 22.000 consultas por mes y realizan 600 cirugías. Estamos garantizando la atención, pero la situación es muy compleja, estamos muy ajustados. Necesitamos que el Gobierno cumpla con la ley y empiece a mandar las partidas presupuestarias”, dijo.
Del mismo modo, las autoridades de la Universidad de Cuyo, donde funciona un hospital que atiende a unas 12.000 personas al mes, confirmaron que hasta el momento tampoco recibieron ningún envío de los recursos estipulados en el presupuesto 2026.
El reclamo de los hospitales apunta al incumplimiento de la ley de presupuesto que impulsó el propio Gobierno de Milei. Un reclamo mayor, sostenido por toda la comunidad académica, busca que el Ejecutivo ponga en marcha la ley de financiamiento universitario, aprobada el año pasado por el Congreso, a instancias de un amplio acuerdo opositor y con el propósito de revertir el ajuste sobre el sector. Hasta ahora, Milei se niega a aplicarla, argumentando que atenta contra el superávit fiscal. La justicia le ordenó instrumentarla, pero el Gobierno insiste en no hacerlo y presentó un recurso ante la Corte Suprema. Estudiantes, profesores, autoridades y trabajadores universitarios convocan para el próximo martes 12 de mayo a una marcha federal, en rechazo al ajuste y en defensa de la universidad pública.
Fuente: EL PAÍS

