* El secuestro de dos vehículos robados en Chile fue la punta del ovillo de este caso
* El supuesto cabecilla está detenido preventivamente en el penal de Cantumarca
* Los integrantes de este grupo atacaron instalaciones policiales
* El Comandante de la Policía Provincial fue blanco de los delincuentes

Potosí, Kollasuyo Digital
El secuestro de dos vagonetas Toyota a mediados de marzo pasado en Tupiza, generó hechos de violencia protagonizados por una presunta banda delincuencial que opera en el sur del departamento de Potosí, lo cual es investigado por la Policía y el Ministerio Público.
Además, una persona de sexo femenino – mediante las redes sociales – acusa al comandante de la Policía de Tupiza de realizar cobros ilegales; hecho que fue desmentido hoy por la primera autoridad del verde olivo en Potosí.
SECUESTROS Y VIOLENCIA
La historia comienza el 12 y 13 de marzo pasado, cuando la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove) de la Policía de Tupiza secuestra dos vagonetas Toyota que circulaban con placas clonadas de otros motorizados que están en otras regiones del país, aclara el comandante departamental de la Policía, Mirko Bustos Panique.

Estos motorizados son de alta gama: el Toyota RAV 4, color blanco, modelo 2026 está valuado en más de 70 dólares y su placa es duplicada.
Igualmente, el Toyota New Fortuner, color blanco perlado, modelo 2021, tiene un valor similar y su placa también fue duplicada.
Ambos motorizados tienen denuncia de hurto en Chile, de acuerdo a los documentos remitidos a la Policía Boliviana.


Ante esta situación, se comunicó a la Fiscalía de Tupiza sobre el secuestro de ambos motorizados, además que junto al secuestro de la vagoneta Toyota Fortuner fue arrestado Omar Cazón Ramos; aunque posteriormente lo liberaron, mientras duren las investigaciones.
Entonces, las autoridades determinan trasladar ambos motorizados a Potosí y parten desde Tupiza; pero pasando Cotagaita son alertados sobre la existencia de un grupo de 25 personas que los esperaban en Vitichi para arrebatarles las movilidades.
Ante esta situación deciden volver a Tupiza; pero el RAV 4 se queda sin combustible, por lo que es dejado en el módulo policial de Cotagaita.
Al conocer esa decisión, el supuesto grupo delictivo intenta ocasionar destrozos en el módulo policial de Vitichi; pero son detenidos por los vecinos.
Más tarde, llegan hasta el módulo policial de Cotagaita ocasionando destrozos en las oficinas, así como en la camioneta patrullera.

Por ello, los efectivos del orden deben utilizar agentes químicos para dispersarlos.


Llega el 14 de marzo y mientras el comandante de la Policía de Tupiza, Luis Fernando Cardozo está en su casa – la autoridad es oriunda de esa región – y su vehículo particular sigue parqueado afuera, tres hombres se acercan a la vagoneta, rompen el vidrio, le echan gasolina y prenden fuego.
Todo parece indicar que la represalia está ligada al secuestro de los dos vehículos de alta gama.

Al salir a contener el fuego, se hallan dos bidones con combustible en el interior del motorizado, así como un par de dinamitas colocadas en el escape, a la altura del tanque de gasolina. El objetivo era hace explotar el vehículo.

Con esos antecedentes, una comisión de fiscales inicia las investigaciones y al día siguiente allanan dos inmuebles pertenecientes a Omar Cazón, esposo de la mujer que utilizando las redes sociales acusa a Cardozo de cobros ilegales.
En el primer inmueble allanado se encuentran ocho placas: cinco de nacionalidad argentina y tres bolivianas, un bidón con combustible – similar al que se colocó en la vagoneta de Cardozo –, dos bombas molotov, uniformes tipo militar, pasamontañas, manillas policiales y diferentes accesorios de vehículos.
Del domicilio se dirigen al lenocinio WhatsApp, ahí, una trabajadora sexual relata que fue traída desde la Argentina para vender pollo; pero una vez que piso suelo tupiceño la pusieron a trabajar como dama de compañía.
CABECILLA DETENIDO
La Fiscalía procede a la aprehensión de Cazón y dos trabajadores del lenocinio WhatsApp y los pone en el banquillo de los acusados.
Entonces el juez determina la detención preventiva de Cazón en la cárcel de Cantumarca por seis meses, imputado por el delito de trata y tráfico de personas.
Mientras que uno de sus trabajadores es enviado por seis meses al penal de Uyuni y el otro se beneficia con medidas sustitutivas.
Casi paralelamente se inicia otra demanda contra Cazón por daños y deterioro de bienes del Estado, y el juez también resuelve seis meses de detención preventiva en Cantumarca.
Además, se reveló que el presunto cabecilla de la supuesta banda criminal, tiene trece antecedentes de hechos punibles.


VAGONETAS Y DVR SECUESTRADOS
Ambos motorizados, por requerimiento fiscal, están depositados en el Comando de la Policía Fronteriza de Tupiza.
Sobre el DVR secuestrado en el lenocinio de Cazón, este aparato está en poder del Ministerio Público para coadyuvar en las investigaciones.
INTENTO DE ASESINATO
Luis Fernando Cardozo presentó una demanda ante la Fiscalía de Tupiza contra Omar Cazón por la presunta comisión del delito de intento de asesinato y que tiene relación con el incendio de su vehículo.
También abrió otra demanda contra la esposa de Cazón para que sea investigada por calumnias e injurias debido a sus acusaciones a través de las redes sociales sobre cobros ilegales.
Mientras tanto, la Policía investiga quienes son los autores de los destrozos en el módulo de Cotagaita, finalizó el informe del jefe policial.
Willy Alcocer Salas

