En una audiencia de medidas cautelares cargada de tensión, la justicia determinó la detención preventiva para tres sujetos implicados en la brutal agresión contra socios de la Cooperativa Unificada. El hecho ha reavivado el clamor por seguridad en las bocaminas del Cerro Rico.
La violencia vinculada al robo de mineral y las disputas por parajes vuelve a teñir de sangre el sistema cooperativista potosino. El pasado lunes, tras una audiencia que se prolongó por varias horas, un juez de instrucción cautelar ordenó la reclusión preventiva de tres personas identificadas como los presuntos autores de un ataque armado ocurrido en predios de la Cooperativa Unificada.
El incidente, calificado por la defensa de las víctimas como una “emboscada”, dejó como saldo un socio cooperativista herido de extrema gravedad. Según el reporte médico y el testimonio de los familiares, la víctima se encuentra actualmente “debatiéndose entre la vida y la muerte” en una unidad de cuidados intensivos, tras haber sufrido lesiones severas durante la incursión de los agresores.
El abogado del caso destacó que el Ministerio Público presentó elementos de convicción suficientes para demostrar la participación de los ahora detenidos en delitos que incluyen lesiones gravísimas y tentativa de homicidio.
“Estamos advirtiendo sobre una creciente inseguridad que afecta a los cooperativistas. Ya no se trata solo de robos menores, sino de actos criminales planificados con total desprecio por la vida humana”, señaló el jurista a la salida de la audiencia. La defensa busca que, conforme avance la etapa preparatoria, se logre la pena máxima para los responsables.
En las puertas del edificio judicial, familiares y compañeros de la Cooperativa Unificada protagonizaron escenas de profundo dolor e indignación. Los allegados de la víctima responsabilizan directamente a grupos de “jukus” (ladrones de mineral) que operan con violencia en las zonas altas del cerro.
“Pedimos la pena máxima. No pueden entrar a nuestras fuentes de trabajo a matar a la gente. Mi familiar está sufriendo y pedimos que estos criminales no salgan de la cárcel”, exclamó un familiar entre lágrimas.
Contexto de inseguridad minera
Este ataque ocurre en un contexto de alta vulnerabilidad para el sector. Solo en las últimas dos semanas, la ciudad de Potosí ha sido escenario de:
- La aprehensión de otros cuatro “jukus” en la Cooperativa Forzada.
- El pedido formal del alcalde de Porco para militarizar los yacimientos debido al uso de explosivos y armamento por parte de grupos delictivos.
La Federación Departamental de Cooperativas Mineras (FEDECOMIN) ha anunciado que se mantendrá en estado de emergencia, exigiendo a la Policía Boliviana y al Ministerio de Gobierno un plan de protección efectiva para los trabajadores que operan en el Cerro Rico y otros centros mineros del departamento.

