Además de la construcción de “barreras físicas”, el gobierno de Chile planea incrementar los medios para mejorar la vigilancia en la frontera con Bolivia
Los expresidentes bolivianos Eduardo Rodríguez Veltzé y Evo Morales cuestionaron este jueves por separado el decreto del nuevo mandatario de Chile, José Antonio Kast, que ordena “la construcción de barreras físicas” en el norte de su país, zona colindante con Bolivia y Perú.
Rodríguez (2005-2006) señaló en la red social X que esta decisión de Kast “contrasta con lo dispuesto por el Tratado de 1904”, que fijó los límites definitivos entre ambas naciones tras la llamada guerra del Pacífico, en la que en 1879 Bolivia perdió ante Chile su acceso al océano Pacífico.
En el citado acuerdo, “Chile reconoce a Bolivia el más ‘amplio y libre’ derecho de tránsito por su territorio hacia los puertos del Pacífico”, recordó el también expresidente de la Corte de Justicia de Bolivia, para quien el decreto de Kast “no es la mejor señal de ‘buena vecindad’”.
También en X, Morales (2006-2019) sostuvo que, “imitando” al mandatario de EE.UU., Donald “Trump, el presidente chileno anunció la construcción de muros en las fronteras de Bolivia y Perú, países a los que Chile invadió, arrebató costa, territorio y recursos naturales, hace casi un siglo y medio”.
El exmandatario boliviano consideró que el objetivo de esta medida “es perseguir, criminalizar y encarcelar migrantes” y coincidió con Rodríguez en que “con las construcción de muros y militarización” de las fronteras, Chile “viola el Tratado de 1904 que garantiza la libre transitabilidad”.
El también dirigente cocalero criticó al presidente boliviano, Rodrigo Paz, por sus acercamientos con los Gobiernos de Trump y Kast, y le acusó de estar “firmando acuerdos con perseguidores de migrantes”.
Tras ser investido como presidente de Chile, Kast firmó el mismo miércoles sus primeros seis decretos, incluido el que pone en marcha el llamado ‘Plan Escudo Fronterizo’.
En esa instrucción, el mandatario ultraderechista ordena a los ministerios de Defensa e Interior de Chile “gestionar cambios legales para desincentivar la inmigración irregular”, “modificar las reglas del uso de la fuerza para generar más herramientas contra el ingreso clandestino” y “la construcción de barreras físicas para sectores requeridos”.
Un segundo decreto, titulado ‘Política Nacional de Cierre Fronterizo’, insta a los ministerios de Defensa, Interior y Bienes Nacionales a “incrementar los medios militares” en la frontera norte de Chile, “mejorar la vigilancia mediante drones y sensores optrónicos” y “mejora de las comunicaciones”.
Bolivia y Chile no tienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, salvo un paréntesis de 1975 a 1978, por la falta de solución a la centenaria reclamación marítima boliviana, aunque mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.
La relación bilateral alcanzó uno de sus momentos más tensos en 2013, cuando durante el Gobierno de Morales, Bolivia recurrió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en busca de un fallo que obligue a Chile a negociar de buena fe el acceso soberano al mar.
En 2018, la CIJ determinó que Chile no tiene obligación legal de negociar con su vecino.
Paz, que gobierna Bolivia desde noviembre pasado y que estuvo en la investidura de Kast, ha señalado varias veces su intención de avanzar en una nueva agenda comercial con Chile, sin dejar de lado la aspiración marítima de su país.
Fuente: UNITEL

