Diversos artículos presentes en entornos familiares ocasionan emergencias veterinarias y complicaciones graves, asegura la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos. La importancia de garantizar entornos seguros para animales de compañía
Los hogares pueden contener productos y alimentos peligrosos para perros y gatos. La agencia federal de Estados Unidos encargada de proteger la salud pública, la Food and Drug Administration (FDA), advierte que numerosos artículos cotidianos representan riesgos serios para la salud de las mascotas. El organismo recomienda identificar y evitar el contacto de los animales con sustancias tóxicas o potencialmente mortales, tanto dentro como fuera del hogar.
De acuerdo con la FDA, alimentos habituales como el chocolate, el aguacate, las uvas, la cebolla, el ajo y las nueces pueden provocar intoxicaciones graves o letales. El consumo de bebidas alcohólicas, café, té y productos que contienen cafeína también figura entre las principales causas de emergencias veterinarias. Además, el organismo resalta el riesgo de los edulcorantes artificiales, como el xilitol, presentes en chicles, caramelos y pastas dentales: una pequeña dosis puede causar hipoglucemia, convulsiones e incluso la muerte en perros.
En el mismo sentido, señala que medicamentos humanos, productos de tabaco y drogas recreativas constituyen otros peligros frecuentes. El paracetamol resulta mortal para los gatos, mientras que antiinflamatorios como ibuprofeno y naproxeno también pueden dañar gravemente a perros y gatos.

Alimentos y objetos que pueden provocar obstrucciones o asfixia
El informe detalla que, algunos alimentos, aunque no sean tóxicos, pueden causar obstrucciones gastrointestinales en perros y gatos. Las pepitas (o carozos) de frutas como cerezas, duraznos, ciruelas y melocotón, así como las mazorcas de maíz y los huesos, pueden bloquear el tracto digestivo si se ingieren enteros. El riesgo de asfixia también aumenta con las bolsas de comida de materiales finos, como las de papas fritas o cereales. Si un perro introduce la cabeza y respira, la bolsa puede adherirse a su hocico y dificultar la respiración.
Sin embargo, los productos de panificación con levadura, como la masa cruda, representan un peligro adicional. Al fermentar en el estómago, la masa puede liberar gases y causar molestias o daños internos. El consumo de sal en exceso y de alimentos muy grasos también afecta negativamente la salud de las mascotas.
El organismo recuerda que la toxicidad depende de varios factores. El tipo de animal, la cantidad ingerida y la parte de la planta o el producto consumido influyen en la gravedad de la intoxicación. Algunos alimentos resultan más peligrosos para ciertas especies. El aguacate, por ejemplo, solo es levemente tóxico para perros y gatos, pero puede ser mortal para aves, conejos, caballos y rumiantes.
Productos no comestibles y sustancias químicas presentes en el hogar

Vale mencionar que, las mascotas suelen explorar el entorno y morder objetos no comestibles. Muchos productos domésticos y de jardín contienen sustancias químicas peligrosas. El anticongelante, los insecticidas, herbicidas, abonos y productos para derretir hielo pueden causar intoxicaciones graves. Los productos antipulgas y antigarrapatas para perros resultan mortales si se aplican a gatos u otros animales.
El contacto con productos de limpieza, como cloro, limpiadores de inodoro o solventes, también puede provocar intoxicaciones. La ingestión de bolas de naftalina, pinturas, cebos para ratas o productos para piscinas implica peligro importantes para la salud de las mascotas.
Vale destacar que los adornos de temporada, como decoraciones navideñas y plastilina hecha con masa salada, pueden atraer la atención de los animales. La ingestión de estas piezas puede causar obstrucciones o intoxicaciones, dependiendo de los materiales utilizados.
Plantas y flores: riesgos adicionales para perros y gatos

Paralelamente, el informe señala que muchas plantas y flores ornamentales contienen sustancias tóxicas para las mascotas. Entre las especies más comunes y peligrosas figuran aloe vera, amarilis, ciclamen, crisantemo, jacinto, tulipán, hortensia, lirios, narciso, adelfa, y flores. Los árboles y arbustos del género Prunus (cereza, durazno, ciruela, almendra y nectarina) presentan un riesgo adicional por la presencia de cianuro en las pepitas y semillas.
El grado de toxicidad varía según la especie animal, la parte de la planta y la cantidad ingerida. La ingestión de bulbos, hojas o flores puede causar síntomas leves o cuadros graves. Las intoxicaciones pueden requerir atención veterinaria urgente.
En esta línea, la FDA recomienda consultar fuentes especializadas, como los centros de control de envenenamiento animal, para obtener información detallada sobre la toxicidad de alimentos, plantas y productos domésticos. La prevención y el conocimiento de los riesgos resultan esenciales para garantizar un entorno seguro para perros, gatos y otras mascotas.
Fuente: INFOBAE

