- No es un partido de futbol cualquiera, los potosinos dejarán el alma en la cancha
Potosí, Kollasuyo Digital
Potosí contiene la respiración. La Villa Imperial espera con ansias la noche del 18 de febrero a las 20:30, cuando el estadio Estadio Víctor Agustín Ugarte se convierta en el escenario de una batalla futbolera cargada de dramatismo y emoción. Será una cita inolvidable: Nacional Potosí frente al poderoso Botafogo de Brasil, en duelo correspondiente a la fase inicial de la Copa Libertadores.
“¡Hay que gritar a todo pulmón!”, repiten los hinchas del equipo del pueblo. La consigna es clara: hacer sentir la localía y que los brasileños sufran los casi 4.000 metros de altura que abrazan a la capital potosina. La noche promete ser de alto voltaje, con tribunas repletas y corazones latiendo al ritmo del balón.
Examen de carácter
El compromiso permitirá medir de qué está hecho el cuadro potosino. Nacional ingresó en la recta final de su preparación para este debut internacional, decidido a escribir una historia distinta. Por primera vez hará de local en el Víctor Agustín Ugarte, el mítico escenario de la zona de San Clemente que ahora sí cuenta con la aprobación internacional.
El recuerdo de 2023 aún duele. En aquella ocasión, Nacional debutó en Libertadores, pero tuvo que trasladar su localía al Hernando Siles de La Paz. En la Fase 1 cayó ante El Nacional de Ecuador: 1-6 en Bolivia y 3-1 en Quito. La eliminación fue dura, pero dejó experiencia.

Hoy el panorama es diferente. El objetivo inmediato es ganar, y si es posible con una buena diferencia de goles, pensando en el duelo de vuelta programado para el martes 25 en Brasil. La consigna es clara: viajar con ventaja y administrar la serie con inteligencia.
Estudio minucioso del rival
El director técnico Leonardo Egüez no deja nada al azar. Ha seguido de cerca a Botafogo en el torneo Carioca y en el Brasileirao. Reconoce la jerarquía del entrenador argentino Martín Anselmi, a quien calificó como “un técnico de primera línea, con experiencia en clubes grandes de Europa y Sudamérica”.
Botafogo llega como favorito, pero en Potosí nadie se resigna. “Nosotros igual que ellos somos humanos, tenemos nuestras herramientas y tenemos que hacer valer los 4.000 metros de altura”, afirmó Egüez con convicción. Sabe que si los brasileños quieren rescatar algo en la Villa Imperial, deberán exigirse al máximo.
“Ellos son muy fuertes en su casa, pero aquí vamos a hacer todo lo posible primero para ganar y segundo para sacar una buena diferencia de goles”, sentenció el estratega.

El alma en la cancha
El directorio de Nacional aprobó precios populares con un solo objetivo: llenar las graderías y convertir el estadio en una caldera. La hinchada promete alentar sin pausa, consciente de que en la Libertadores cada detalle cuenta.
La noche del 18 no será un partido más. Será una prueba de carácter, una oportunidad de revancha y un desafío continental. Bajo el cielo frío de Potosí y a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar, once jugadores vestirán la camiseta del equipo del pueblo con la misión de dejar la vida y el alma en la cancha.
Willy Alcocer Salas

