- Su deterioro refleja una deuda histórica con la ciudad
Potosí, Kollasuyo Digital
La reciente inspección a la Casa Nacional de Moneda de Potosí, realizada ayer lunes 9 de febrero, reveló un estado crítico de deterioro en la infraestructura y en la gestión museística del repositorio cultural más importante del país que estuvo a cargo de Luis Arancibia desde la gestión 2022. Autoridades locales, representantes de instituciones académicas y organizaciones civiles participaron en la evaluación, constatando daños en las cubiertas, filtraciones de agua y un uso inadecuado de los ambientes, que han sido convertidos en depósitos improvisados.
Daniel Oropeza, director de la Casa Nacional de Moneda: Calificó la situación como “penosa” y denunció la improvisación en la gestión de colecciones y salas. Subrayó que la conservación del edificio es un deber de Estado, al tratarse de un Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO y un Monumento Nacional. Oropeza anunció una “época de renacimiento” con planes de restauración integral y cooperación internacional.

Juan José Toro, periodista e investigador: criticó la falta de conocimiento técnico en gestiones anteriores, señalando que se mantuvieron guiones museográficos obsoletos y se descuidaron piezas históricas de gran valor, como documentos vinculados al grupo literario Gesta Bárbara. Denunció además la falta de ejecución de recursos destinados a proyectos de restauración.

Guido Soux, asesor de la Gobernación de Potosí: manifestó el compromiso del gobierno departamental para colaborar en la recuperación del repositorio, lamentando el uso de salas como depósitos y el mal manejo de archivos históricos.

Alberto Pérez, presidente de COMCIPO: expresó con dureza la indignación ciudadana, calificando la gestión pasada como “negligente e inepta” y responsabilizando a autoridades vinculadas al oficialismo por el abandono del patrimonio. Señaló que el estado actual de la Casa de Moneda es motivo de “bronca y rabia” para los potosinos.

En la inspección se evidencio:
Daños estructurales: filtraciones y goteras en las cubiertas que ponen en riesgo piezas históricas y documentos.
Gestión deficiente: improvisación en la disposición de salas y traslado de objetos patrimoniales sin criterios técnicos.
Amenaza patrimonial: humedad y descuido que podrían provocar daños irreversibles en maquinaria, documentos y objetos de alto valor cultural.
La inspección ha generado un consenso entre autoridades, sociedad civil y organizaciones potosinas: la Casa Nacional de Moneda no solo es un museo, sino el símbolo histórico y cultural más importante de Potosí. Su deterioro refleja una deuda histórica con la ciudad y exige una acción inmediata que combine recursos estatales, cooperación internacional y participación ciudadana.
La posición potosina es clara: la recuperación de la Casa de Moneda es una causa común y un deber de Estado, pero también un compromiso de identidad y orgullo para los potosinos, que reclaman que este patrimonio vuelva a ser un centro cultural de referencia mundial. Sin dejar de lado la demanda de procesos legales contra quienes dejaron que la seca Potosina llegue a semejante deterioro.

