La fiscal general, Pam Bondi, afirma que el presidente venezolano ha sido imputado en un tribunal de Nueva York y advierte de que “enfrentará la ira de la Justicia estadounidense”
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, será llevado a juicio en Estados Unidos, según ha confirmado este sábado la fiscal general, Pam Bondi, en un mensaje en redes sociales. La responsable del Departamento de Justicia ha precisado que el líder chavista y su esposa, Cilia Flores, afrontan cargos de narcotráfico y corrupción en el tribunal del Distrito Sur de Nueva York. “Ambos enfrentarán pronto la ira de la Justicia estadounidense, en suelo estadounidense y en juzgados estadounidenses”, ha escrito Bondi.
La fiscal ha afirmado que Maduro y Flores han sido acusados de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos. En la publicación, Bondi se ha referido al dirigente chavista y a su esposa como “dos presuntos narcotraficantes internacionales”. El Ministerio de Exteriores venezolano calificó como una “patraña” las acusaciones de la Casa Blanca en noviembre pasado.
Washington ofrecía una recompensa de 50 millones de dólares (unos 42,6 millones de euros) por Maduro, a quien identifica como el líder del llamado cartel de los Soles y de la banda criminal del Tren de Aragua. “En nombre de todo el Departamento de Justicia de Estados Unidos quiero agradecer al presidente Trump por su valentía para exigir responsabilidades en nombre del pueblo estadounidense y un a nuestras valientes Fuerzas Armadas que llevaron a cabo esta increíble y exitosa misión de capturar”, ha señado Bondi.
Previamente, el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado la captura del líder chavista y de su esposa, a manos de fuerzas estadounidenses en el ataque perpetrado esta madrugada contra objetivos en Venezuela. El republicano agregó que la pareja ya no se encontraba en suelo del país sudamericano en un mensaje en Truth, su red social.
Causas abiertas
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, ha recordado en otra publicación que el dirigente chavista tiene varias causas abiertas en el país norteamericano. Rubio se ha hecho eco de un mensaje que publicó en X, antes conocida como Twitter, en julio del año pasado en el que aseguraba que Maduro “no es presidente y su régimen no es el gobierno legítimo de Venezuela”. El mandatario, aseguraba el secretario de Estado, “es el líder del Cartel de los Soles, una organización narcoterrorista que se ha hecho con el control de un país”.
Estados Unidos presentó cargos contra Maduro por corrupción, narcotráfico y otros delitos en 2020, en los últimos meses del primer mandato de Trump (2017-2021). Washington considera que el chavista perdió las elecciones presidenciales de julio de 2024, en las que se proclamó ganador aunque nunca llegó a publicar las actas de la votación. Sí lo hizo parcialmente la oposición, a la que esos datos divulgados y observadores internacionales, incluido el Centro Carter, otorgan un triunfo por mayoría de dos tercios.
El senador republicano Mike Lee, que inicialmente se había mostrado escéptico en redes sociales sobre la legitimidad del ataque estadounidense de este sábado contra Venezuela, declaró después que había hablado con Rubio y que el jefe de la diplomacia estadounidense le había indicado que Maduro sería llevado a juicio en Estados Unidos para afrontar los cargos de los que se le acusa desde hace cinco años.
Según esta versión, Estados Unidos se ha limitado a ejecutar la orden de arresto de Maduro. El ataque militar contra objetivos en Venezuela se llevó a cabo para proteger a los efectivos que detuvieron al líder chavista, por lo que “la acción probablemente entra dentro de la autoridad presidencial bajo el artículo 2 de la Constitución para proteger al personal estadounidense de un ataque en curso o inminente”, indicaba el senador Lee, al que Rubio descartaba más acciones militares estadounidenses en Venezuela tras la captura de la cabeza del régimen.
Fuente: El País

