Potosí, Kollasuyo Digital
La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), liderada por su secretario ejecutivo Andrés Paye, declaró este viernes una huelga general indefinida y movilizada tras el ampliado nacional de emergencia realizado en Oruro. La medida surge como respuesta a las políticas económicas del Gobierno, que el sector considera perjudiciales para la población.
Durante el encuentro, los dirigentes destacaron la “unidad granítica” de la minería asalariada y anunciaron la conformación de comisiones de conflicto y movilización. Entre las acciones previstas se incluyen marchas nacionales, bloqueos de carreteras y otras estrategias que se darán a conocer en los próximos días.
La FSTMB exige la abrogación del Decreto Supremo 5503, que elimina subvenciones a los combustibles, y la renuncia del presidente Rodrigo Paz junto a su gabinete. “Vamos a sostener esta lucha hasta las últimas consecuencias”, afirmó Paye, subrayando que buscan respaldo del pueblo boliviano.
El Gobierno, por su parte, ha defendido la medida como necesaria para garantizar la sostenibilidad fiscal. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, declaró que la eliminación de la subvención “no es negociable”, lo que anticipa un escenario de alta tensión social.
La huelga minera se suma a otras protestas y bloqueos impulsados por sectores del transporte y organizaciones sociales, configurando una crisis nacional que podría paralizar servicios esenciales si no se alcanza un acuerdo.

