* El estudio fue publicado en la revista científica Plos One

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Un equipo internacional de investigación confirmó el descubrimiento de más de 16.600 huellas de dinosaurios carnívoros en el Parque Nacional Toro Toro, al norte del departamento de Potosí. El hallazgo, considerado histórico, convierte a Bolivia en epicentro mundial de la paleontología y abre nuevas perspectivas para la ciencia y el turismo.
Las huellas fueron registradas en el sitio Carreras Pampa, dentro del área protegida de Toro Toro, y corresponden a distintos tipos de terópodos bípedos carnívoros. Los rastros, que varían en tamaño y profundidad, revelan que la región funcionó como un corredor prehistórico de intensa actividad, donde convivieron depredadores de diferentes especies.
El estudio, publicado en la revista científica PLOS One, describe además marcas de nado, huellas de aves y rastros de cola, lo que confirma la existencia de un ecosistema diverso en lo que fue una antigua costa lacustre.
Los especialistas destacan que se trata de la mayor concentración de huellas fósiles jamás registrada en un solo lugar, superando incluso al famoso yacimiento de Cal Ork’o en Sucre. Este hallazgo permitirá analizar patrones de migración, comportamiento y locomoción de los dinosaurios en Sudamérica, aportando datos inéditos sobre su presencia en la región.
El paleontólogo Raúl Esperante, uno de los investigadores principales, señaló que “la variedad y cantidad de rastros convierten a Toro Toro en un laboratorio natural único para entender la vida de los dinosaurios”.

El Ministerio de Culturas y Turismo y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) anunciaron medidas de protección para preservar las huellas, incluyendo la construcción de un muro defensivo de 700 metros. El hallazgo refuerza la imagen de Toro Toro como santuario paleontológico de relevancia internacional, y proyecta a Bolivia como destino de turismo científico y cultural.
Medios internacionales como Euronews han descrito el sitio como un “paseo de la fama prehistórico”, destacando su potencial para atraer visitantes y especialistas de todo el mundo.
El descubrimiento en Toro Toro no solo engrandece el patrimonio paleontológico de Bolivia, sino que también fortalece su proyección internacional como referente científico y cultural. Con más de 16.600 huellas documentadas, el país se posiciona en el mapa mundial de la paleontología y abre un nuevo capítulo en la investigación de los dinosaurios.

