DOS VISIONES.- El politólogo Marcelo Silva analiza las perspectivas electorales rumbo al balotaje del 19 de octubre. Dos visiones contrapuestas marcarán el rumbo del país: un ajuste radical con reducción del Estado o un cambio gradual con continuidad de ciertos privilegios sociales.
Dos caminos para el país
El próximo 19 de octubre, Bolivia elegirá al presidente que gobernará los próximos cinco años. La segunda vuelta enfrentará a Jorge Quiroga y Rodrigo Paz, candidatos que proponen rumbos muy diferentes para la economía y el Estado.
El politólogo Marcelo Silva, en diálogo con Nueva Presencia, explicó que se trata de dos modelos en pugna: uno con un ajuste rápido y drástico, y otro con una reforma lenta y paulatina.
Quiroga: ajuste radical y achicamiento del Estado
Según Silva, la propuesta de Jorge Quiroga apuesta a un cambio estructural inmediato.
- Eliminación de la subvención a los carburantes.
- Reducción del déficit fiscal mediante un fuerte recorte estatal.
- Menor gasto público y suspensión de privilegios sociales.
- Apertura a préstamos internacionales.
Este proyecto se apoya principalmente en el oriente boliviano, donde se concentra la base territorial de Quiroga.
Paz: gradualismo y continuidad de programas sociales
Por su parte, Rodrigo Paz plantea un cambio progresivo y moderado:
- Mantener la subvención a los carburantes con ajustes lentos.
- Reducir el gasto estatal, pero sin medidas drásticas.
- Sostener ciertos privilegios sociales, aun con déficit fiscal.
- Reforzar la lucha contra la corrupción y moderar el endeudamiento.
Silva explica que esta propuesta conecta con sectores que antes apoyaban al MAS, encontrando afinidad en un discurso más social y menos rupturista.

El papel de los terceros actores
Un factor clave será la posición de Samuel Doria Medina, quien ya adelantó su respaldo a Paz y podría aportar un equipo técnico en la transición.
En el caso de Santa Cruz, la presencia de Luis Fernando Camacho y el caudal opositor definirán si Quiroga logra una votación contundente para equilibrar la correlación nacional.
Guerra sucia y tensiones de campaña
El analista advierte que la campaña está marcada por la guerra sucia. Según Silva, aunque este recurso afectó a Samuel Doria Medina, es probable que no tenga el mismo impacto en los votantes de Paz o Quiroga, quienes manejan códigos políticos distintos y podrían más bien fortalecerse frente a los ataques.
Institucionalidad y retos del balotaje
Para Silva, el Tribunal Supremo Electoral cumplió un rol aceptable en la primera vuelta, garantizando resultados transparentes. Sin embargo, advierte que en la segunda vuelta será clave mantener la confianza ciudadana y asegurar la transición política sin sobresaltos.
Una decisión histórica
El politólogo concluye que el balotaje enfrentará dos visiones antagónicas de país:
- Quiroga representa el ajuste radical y liberalización económica.
- Paz encarna el cambio gradual con continuidad social.
En manos del electorado está la decisión de cuál de estos modelos guiará el futuro de Bolivia a partir del 19 de octubre.
Fuente: NUEVAPRESENCIA