Freddy Ayarachi, autoridad originaria de la comunidad, advirtió que los pobladores están cansados de promesas incumplidas y han declarado estado de emergencia debido a la inoperatividad de la planta de cemento en la región.
Ayarachi afirmó que, de no recibir una respuesta favorable a su demanda, no descartan la toma física de la planta si no obtienen soluciones inmediatas. Además, lamentó que las autoridades de Ecebol no den la cara ante las interrogantes sobre el proyecto y denunció que habría un presunto desmantelamiento de la fábrica para favorecer a Oruro.
Pese a que el senado nacional aprobó el proyecto de ley que permite acceder al contrato administrativo minero del yacimiento Turicaya Grande, la planta está totalmente paralizada.
Los pobladores de la comunidad de Chuhitara exigen la renuncia inmediata de los altos ejecutivos de la Empresa Pública Productiva Cementos de Bolivia (ECEBOL) debido a que la planta cementera de la región sigue sin operar, a pesar de la millonaria inversión en su construcción.
En una marcha encabezada por autoridades originarias y pobladores, protagonizada el lunes, denunciaron la presencia de “malos funcionarios” que, según ellos, han sido incapaces de poner en funcionamiento la fábrica.