Los pobladores de la comunidad de Chuhitara exigen la renuncia inmediata de los altos ejecutivos de la Empresa Pública Productiva Cementos de Bolivia (ECEBOL) debido a que la planta cementera de la región sigue sin operar, a pesar de la millonaria inversión en su construcción.
En una marcha encabezada por autoridades originarias y pobladores, denunciaron la presencia de “malos funcionarios” que, según ellos, han sido incapaces de poner en funcionamiento la fábrica.
Freddy Ayarachi, autoridad originaria de la comunidad, advirtió que esta movilización es solo el inicio de una serie de medidas de presión determinadas de manera unánime por la población. Además, informó que la comunidad se ha declarado en estado de emergencia y que no descartan la toma física de la planta si no obtienen respuestas inmediatas.