El nuevo escudo del Cuartel de San Francisco ya está listo y en unos días será empotrado

Sandra Padilla en trabajos de restauración / Correo del Sur

A la autora del trabajo, Sandra Padilla, le preocupaba que la fachada no sea muy estable para el peso del emblema, pero ahora está en restauración

Sucre, Correo del Sur

El nuevo escudo nacional para el Cuartel de San Francisco ya está listo para ser empodrado en la fachada del edificio patrimonial, después de un trabajo de elaboración de al menos cuatro meses, encomendado a la artista plástica Sandra Padilla, quien entregó la pieza hoy, lunes.

CORREO DEL SUR visitó este domingo el domicilio de la restauradora, en el municipio de Yotala, en donde pudo apreciar que la artista y su equipo estaban en los últimos detalles del escudo, trabajo que le fue encomendado en marzo.

ANTECEDENTES

El 18 de febrero se denunció en redes sociales el retiro del emblema patrio y se especuló que se buscaba reemplazarlo por uno nuevo, supuestamente, con intenciones políticas.

Tras enterarse del tema, la Alcaldía emitió una notificación a las autoridades militares y se observó que, al ser un monumento patrimonial de categoría A, solo se podía proceder con una restauración. Luego, se aclaró que el escudo había colapsado el 13 de enero y que estaba deteriorado, por lo que no había manera de restaurarlo.

Inicialmente se elaboró otro, de fibra de vidrio, pero no fue admitido; tampoco la propuesta en chamborneado (mezcla de cemento y estuco). Finalmente, se consintió una nueva de cerámica que le fue encomendada a Padilla.

Según investigaciones de la artista, el escudo, que data del periodo republicano y cuya autoría es anónima, pasó por “malas intervenciones” en anteriores ocasiones. Eso y el transcurso del tiempo deterioraron el emblema nacional.

EL TRABAJO

Padilla explicó a este periódico que su trabajo, junto con su colaboradora Melanie Jacob, duró cerca de cuatro meses y está basado en el Decreto Supremo 27630 del 19 de julio de 2004, por lo que han respetado los criterios del emblema en tamaño, forma y color. Pasó por un modelado, cocción de la arcilla, unión de las piezas y, finalmente, el pintado.

Precisó que, por ejemplo, la pintura fue preparada por José Pinto, quien se encargó de encontrar los tonos que manda dicho decreto. “Son muy resistentes a los cambios climáticos”, aseguró Padilla.

“Se ha elaborado el escudo con perspectiva, con profundidad (…) No he cambiado nada; es más, he rescatado lo más que he podido, basado en un decreto (…) Este escudo es original y está hecho con alma, corazón y civismo”, enfatizó para desvirtuar algunas especulaciones de la población.

MURO FIJO

La también investigadora dijo que, tras cumplir con lo encomendado, le preocupa que la fachada del cuartel no sea lo suficientemente estable para resistir el peso del escudo. Por eso indicó que había solicitado que pase por un proceso de tratamiento antes del empotrado de la nueva pieza.

Según conoció este periódico, tras la entrega de la pieza, la intención era empotrarla, pero la institución castrense tomó la determinación de asegurar el muro para que el emblema no corra el peligro de colapsar. En ese sentido, en unos tres días, el escudo podrá ser apreciado por la población en el lugar que corresponde.