Arce aprueba Bs. 402.7 MM para cultivar vegetales con destino a la producción de diésel ecológico

Fuente: Bolivia Energía Libre

 

La producción de diésel ecológico pretende ser realidad en los próximos cincos años. Con ese objetivo el presidente, Luis Arce, promulgó en los últimos días un decreto supremo por el cual dispuso el traspaso de 402.7 millones de bolivianos para que el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (Iniaf) promueva cultivos de jatropha, macororó y palma, aditivos vegetales necesarios, en zonas potencialmente aptas del territorio nacional.

“Para avanzar hacia la industrialización con sustitución de importaciones a través del fomento a la producción de especies oleíferas como la jatropha, macororó y palma aceitera como materia prima para la elaboración de aceites crudos destinados a la producción de diésel ecológico, es necesario crear el Programa de Fomento a la Producción de Especies Oleíferas”, señala el Decreto Supremo No. 4764 publicada en la Gaceta General del Estado.

La información oficial indica que el «Programa de Fomento a la Producción de Especies Oleíferas», será ejecutado por el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal – INIAF y tendrá una vigencia de cinco (5) años.

El decreto autoriza también al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, a través del Tesoro General de la Nación – TGN, de acuerdo a disponibilidad de recursos para el periodo 2022-2026, transferir al Iniaf el monto de hasta Bs402.751.356, para la ejecución del programa.

El gobierno propuso además implementar condiciones técnicas y tecnológicas para el desarrollo de cultivos de especies oleíferas, impulsando en zonas potenciales en el territorio nacional, las capacidades de los productores locales, para que hagan manejo sostenible del cultivo en términos económicos, ambientales y sociales.

 

Programa ambicioso

La propuesta del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES 2021-2025) en relación a los agrocombustibles, al igual que con todo el sector agropecuario, gira en torno a potencializar y aumentar la producción de este tipo de carburantes, señala la Fundación Solón en un análisis minucioso que hizo sobre el tema.

A razón de ello, el PDES propone producir 723,4 millones de litros/año de diésel renovable (HVO), biodiésel y diésel sintético; en consecuencia, procura fomentar aún más a la producción de materia prima (cultivos oleaginosos) destinada a abastecer la demanda de la producción del “diésel ecológico”, indica la institución privada.

Desde 2018, con la aprobación de la Ley N° 1098, Bolivia inició el proceso de producir, mezclar y comercializar Aditivos de Origen Vegetal (AOV) – conocidos también como biocombustibles o agrocombustibles – con el fin de disminuir las importaciones de gasolina y diésel oíl, precisa el análisis.

Siendo la gasolina AOV a base de Etanol Anhidro el producto estrella de esta nueva política. Desde entonces, la venta de gasolina AVO fue en ascenso, para el 2021 se comercializaron entre Super Etanol 92 y Gasolina Especial Plus más de 1,3 millones de metros cúbicos, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

El sector sucroalcoholero, el principal proveedor de la materia para la gasolina AOV, es sin duda unos de los principales beneficiarios de esta política de fomento hacia los agrocombustibles.

Durante el 2021, por ejemplo, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) compró a este sector 110 millones de litros de Etanol Anhidro, y para el 2022 YPFB prevé la compra de 160 millones de litros.

Es bajo este contexto que se desarrolla la otra gran apuesta para el sector agroindustrial del plan de gobierno con miras al 2025.

Con el fin de impulsar nuevas industrias de productos estratégicos enfocados a la sustitución de importaciones, el PDES propone desarrollar una industria de diésel renovable (HVO), biodiesel (también conocido como diésel con aditivos de origen vegetal) y diésel sintético.

Para ello, establece como meta para 2025 construir y poner en operación al menos dos plantas, con un volumen de producción de 723,4 millones de litros/año de estos tres tipos de diésel catalogados por el gobierno como “diésel ecológico”. Con estos volúmenes de producción, el PDES proyecta sustituir hasta un 43% de los volúmenes de importación de diésel oíl.

De acuerdo a la planificación presentada en el informe de rendición de cuentas de YPFB, para finales de 2022 se terminarían las primeras fases de ejecución de estudios de esquemas de producción de aceites vegetales para la provisión de materia prima para estos biocombustibles.

Mientras que, desde 2023 al 2025, se terminará con la fase de ingeniería y se iniciará la construcción de estas plantas.

Según YPFB, el costo preliminar de la planta de HVO sería de unos 317 millones de dólares, la de biodiesel 66 millones y la de diésel sintético 46 millones de dólares. Aunque los montos de inversión varían según los informes presentados.

El proyecto de biocombustibles proyectado por el PDES favorece al sector agroindustrial por dos factores principalmente: la primera, porque son los mismos agroindustriales los que tiene que proporcionar la materia prima para elaborar estos combustibles, la segunda, porque es el sector agroindustrial uno de los principales consumidores de combustibles que se venden a un precio subvencionado por el Estado.