Un abrazo querida abuelita y abuelito (Nota de Opinión)

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Por: Waldo Vargas Reyes

Hoy 26 de agosto se recuerda el “Día de la Dignidad de las Personas Adultas Mayores» conocido también como el día de nuestras queridas abuelitas y abuelitos; y. es propicio para darles un abrazo lleno de amor por su dedicación y sabiduría.

Pero también, es para honrar por lo que han pasado por varias situaciones y experiencias en su vida, especialmente en estos tiempos del COVID 19 donde chocaron fuertemente sus derechos fundamentales y a pesar de ello, siguen con muchas ganas de vivir, estos son los adultos mayores.

De acuerdo al art. 67 y 68 de la Constitución Política del Estado dispone que todas las personas adultas mayores tienen derecho a una vejez digna con calidad y calidez humana. Para ello, es el Estado Plurinacional quien debe adoptar políticas públicas para la protección, atención, recreación, descanso y ocupación social de las personas adultas mayores, de acuerdo con sus capacidades y posibilidades.

En ese contexto, con la intención de promover en todo el país el proceso de envejecimiento saludable, así como la eliminación de todo tipo de violencia y discriminación contra el adulto mayor existe el Decreto Supremo Nº 264 de 26 de agosto de 2009, que tiene por objeto regular los derechos, garantías y deberes de las personas adultas mayores, así como la institucionalidad para su protección.

Sin embargo, más allá de estar privados y/o encerrados en sus casas particulares o centros de acogida por el tema de la COVID 19 sufren algunos maltratos y violencia psicológica por sus propios familiares. Asimismo, se ve la falta de predisposición de algunas autoridades de acatar la actual ley.

Por otro lado, también es digno destacar que algunas familias y autoridades nacionales y subnacionales, realizaron campañas de concientización y reconocimiento a las personas de la tercera edad, como el hecho del Servicio General de Identificación Personal (SEGIP) que comenzó a entregar cédulas de identidad de forma gratuita y visitaran con sus brigadas móviles a los centros de acogida y hogares particulares.

Por todo ello, si Usted aún tiene en su hogar a una persona de la tercera edad, a su abuelito y abuelita. haga que se sienta que no está sola o solo. porque en esa etapa de vida es cuando las personas requieren de más amor, cuidados y comprensión.